El Cantar de los cantares de Salomón. Por Juan Cú

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Biblia en latín decorada en hoja de oro.

Destaco entre otras cosas:”A la yegua del carro del Faraón, amiga, te comparo.””Tus dientes como ovejas esquiladas””Es tu ombligo una jarreta””Tus ojos, dos piscinas de Hesebón en la puerta Bab-Rabim en donde no falta el vino.””Como la torre que en Líbano mira frontera hacia Damasco, tu nariz…”
Trad. Modesto Solans Mur. Así está interpretado y escrito en casi todas las traducciones antiguas desde el siglo VII a. C. atribuidas a Salomón tardíamente, es decir, fueron adicionadas posteriormente con
influencia de la cultura griega de la época aunque toscas pero liberales desde el griego al latín (La Vulgata por San Jerónimo) y después con Cipriano de Valera y
casiodoro de Reyna la biblia del Cántaro castellana, etc. Luego la
literatura interpretará este impulso erótico y aldeano (bucólico, de
bosque y rebaños) de los Cantares en El libro del Buen Amor del
Arcipreste de Hita en la Edad Media y en el Renacimiento con el
Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, hasta llegar al siglo XIX y
XX entre los poetas menores que no salían de la ortodoxia erótica de
los Cantares. Cabe decir que la Sulamita, mujer morena de los Cantares
pudiera ser, según los historiadores, la Reina de Saba, amante de
Salomón. Según el Kebra Nagast (el libro sagrado de la Iglesia
ortodoxa etíope) el rey Salomón tuvo un hijo con la reina Saba,
llamado Menelik I, quien sería el futuro rey de Etiopía y quien
sacaría el Arca de la Alianza de Israel, llevándosela a su reino.
(Teodoro de Mopsuestia consideraba que el libro era una evocación de
la relación de Salomón con una princesa egipcia; esta proposición fue
juzgada errónea por el concilio de Constantinopla con duras palabras:
infanda Christianorum auribus (“cosas vergonzosas para los oídos
cristianos”) Ésta reina de Saba experta en las artes amatorias y de la
seducción como luego lo fueron por la herencia tradicional asiático
africana, las reinas de aquel tiempo como la Cleopatra de Egipto Véase
tragedias de Antonio y Cleopatra de Shakespeare, etc.. Juan Cú.

 

 

Apéndice

Un homenaje Modesto Solans Mur (España 1951 – 2012)

El Cantar de los Cantares
Versión de Modesto Solans Mur
© Módest Solans Mur, 1982
Depósito legal: SE 498-1982
Antes [o después] del Cantar
Canto I
ELLA
Que me bese, que me bese
con los besos de su boca.
Que me bese, ay, que me bese.
Mejores son que el vino tus amores.
Tus olores fragancias.
Perfume derramado es el tu nombre.
Las doncellas te aman.
CORO
Llévanos tras de ti, que correremos
al olor de tus bálsamos.
Entranos, oh gran rey, en tu aposento,
a gozarnos contigo y a alegrarnos.
Más que el vino tu amor celebraremos,
de dulzuras amado.
ELLA
Hijas de Jerusalén:
Bella aunque morena yo,
como tienda de Zader
– 5 –
o el real de Salomón;
morena yo, no miréis,
pues que a mí miróme el sol.
Hijos de la madre mía
contra mí se van volver.
Pusiéronme a guardar viñas,
la mi viña no guardé.
Di, amado del alma mía:
¿Adónde vas a pacer?
¿Do duermes al mediodía?
Que si no me perderé
con rebaños que otros guían.
CORO
Hermosa entre mujeres, si no sabes,
las huellas ve siguiendo del ganado
y haz pacer tu rebaño
por donde las chozas de los zagales.
EL
A la yegua del carro
del Faraón, amiga, te comparo.
Hermosas tus mejillas entre el pelo,
tu cuello entre collares.
Unos pendientes de oro a ti te haremos,
de plata los engarces.
– 6 –
ELLA
Cuando el rey en su lecho reposa,
exhala mi nardo sus aromas.
Bolsita de mirra es el mi amado
aquí entre mis pechos descansando.
Racimo de alheña para mí,
mi amado, en las viñas de Engadí.
EL
Ay qué hermosa, amada mía,
los tus ojos palomicas.
ELLA
Ay qué hermoso, amado mío,
y el nuestro lecho florido.
EL
Nuestras vigas son de cedro,
de ciprés es nuestro techo.
ELLA
Rosa negra de Sharón,
lirio de los valles yo.
– 7 –
EL
Como azucena entre espinas,
entre doncellas mi amiga.
ELLA
Como entre arbustos manzano,
entre los hombres mi amado.
Quiero sentarme en su sombra
su fruto dulce en mi boca.
Entróme a escondida sala;
su bandera en mí es amor.
Rodeadme a mí de pasas,
rodeadme de manzanas,
que desfallezco de amor.
Su izquierda en mi cuello abajo,
su derecha en el abrazo.
EL
Os conjuro, hijas de Jerusalén,
por las ciervas del monte, por las cabras:
No inquietéis a mi amada,
y no la despertéis
hasta que a ella le plazca.
– 8 –

Canto II
ELLA
La voz esa es de mi amado.
Helo ahí que va llegando
saltando por las montañas,
brincando por los collados
como el corzo, como el gamo.
Vedlo ya tras la muralla
atisbando celosías,
acechando por ventanas.
Habló el amado y decía:
EL
Levántate la mi amada,
bella mía, y ven conmigo,
que ya cesaron las aguas
y ya el invierno se ha ido.
Los capullos de las flores
en nuestra tierra ya brotan.
Ya es el tiempo de la poda,
y en nuestros campos se oyen
los arrullos de la tórtola.
– 9 –
La viña en flor da fragancias,
ya en la higuera brotan higos.
Levántate la mi amada,
bella mía, y ven conmigo.
Mi paloma, en las quebradas,
en las peñas enriscadas,
dame a oír la tuya voz,
dame a mirar tu mirada,
porque dulce es la tu voz
y amable la tu mirada.
ELLA
Cazadnos las raposas
que pasan destrozándonos la viña.
Cazadnos las raposas,
pequeñas raposillas,
que está ya dando flores nuestra viña.
Mío es mi amado y yo de él,
que apacienta entre los lirios.
Antes de que sople el frío
y se huya el oscurecer,
mi amado tú has de volver,
como gamo o cervatillo,
por los montes de Beter.
– 10 –
Canto III
ELLA
En mi lecho al nochecer
busqué al amado del alma;
yo busquéle y no le hallé.
Por las calles, por las plazas
de la ciudad caminé.
Busqué al amado del alma;
yo busquéle y no le hallé.
Encontráronme los guardias:
no se cruzaron con él.
Y a la ronda en la muralla:
A mi amado, ¿no le veis?
Mas apenas traspasada,
hallé al amado del alma.
Le así para no soltarle,
para llevármelo a casa,
a la alcoba de mi madre
en donde a mí me engendraran.
EL
Os conjuro, hijas de Jerusalén,
por las ciervas del monte, por las cabras:
No inquietéis a mi amada,
– 11 –
y no la despertéis
hasta que a ella le plazca.
– 12 –
Canto IV
CORO
¿Qué es aquéllo que sube del desierto
como un humo en columna
de mirras y de inciensos
y de todas las plantas que perfuman?
La litera de Salomón ésa es,
y sesenta valientes la acompañan,
sesenta de los héroes de Israel.
Todos manejan espada,
adiestrados en la lucha.
Todos se ciñen espada
contra la alarma nocturna.
Litera Salomón se hizo
con las maderas del Líbano.
Hizo de plata columnas,
y de oro su baldaquino.
Hizo su asiento de púrpura,
por las doncellas querido.
Id, hijas de Sión,
y a Salomón mirad con la corona
que su madre tejió
el día en que desborda
de gozo el corazón, día de boda.
– 13 –
EL
¡Ay la mi amiga qué hermosa!
¡Ay qué hermosa la mi amada!
Los tus ojos son palomas
por entre el velo de gasa.
Tu cabellera, un rebaño de cabras
subiendo al Galaad.
Tus dientes como ovejas esquiladas
saliendo de se bañar;
todas con dos crianzas,
que estéril no hay allá.
Tus labios como cintillos de grana,
y gracioso tu hablar.
Mitades tus mejillas de granada
a través de tu islán.
Tu cuello, torre David
asentada en las colinas.
Cuelgan de ella escudos mil,
escudos de valentías.
Mellizos tus dos pechos de gacela
paciendo entre azucenas.
Antes que sople la brisa
y se huya el oscurecer,
iré al monte de la mirra,
al monte de incienso iré.
En todo eres hermosa, la mi amada,
no hay en ti medianía.
Ven del Líbano, esposa, amiga mía,
y serás coronada.
Mira desde la cima
de Amená, de Sanir y del Hermón,
del monte y la guarida
– 14 –
de la fiera salvaje y del león.
Mi hermana, el mi corazón,
mi esposa, me lo apresaste.
Mi hermana, el mi corazón,
con uno de tus mirares.
Me apresaste el corazón
en perla de tus collares.
Qué dulzuras tus amores,
hermana mía, mi esposa.
Qué dulzuras tus amores,
más que el mejor de los vinos.
Y el olor de tus aromas,
más que los bálsamos finos.
Miel destilan los tus labios,
miel virgen y leche, esposa,
de la lengua de tu boca.
Y el perfume de tus mantos,
olor a incienso abrasado.
Cerrada huerta mi esposa
de manantiales sellados.
Oasis tú de granados
y de exquisitos frutales:
de cipreses y de nardos,
de nardos y de azafranes;
de cinamomo y del árbol
de mirra, canela y áloe:
de todo lo perfumado.
Tú de la huerta la fuente:
aguas vivas manantiales
que del Líbano vienen.
– 15 –
ELLA
Viento del norte, sopla.
Airea aquí, viento del sur, airea.
Que se esparza el aroma,
y así venga el amado a la su huerta,
y de su fruto coma.
EL
Esposa, hasta mi huerta me he venido,
mi mirra a recoger
y mis bálsamos finos,
y miel de mis panales a comer.
De mi leche he bebido y de mi vino.
Comed, mis compañeros, y bebed.
Embriagáos, amigos.
– 16 –
Canto V
ELLA
Dormía yo y el corazón velaba,
y la voz del amado me llamaba.
EL
Abreme, mi paloma inmaculada.
Abreme, amada mía,
que está blanco mi pelo de rosada
y de la escarcha fría.
ELLA
Las ropas ya me he quitado,
¿cómo me las vestiré?
Los mis pies ya me he lavado,
¿cómo los ensuciaré?
Mi amado metió su mano
por los resquicios del cierre.
Las entrañas me temblaron
cuando a abrirle levantéme.
– 17 –
Goteó mirra en mis manos
cuando toqué los candados.
A mi amado yo le abrí,
pero allí no estaba él.
A su llamada salí,
yo busquéle y no le hallé,
yo llaméle y no le oí.
Encontróme a mí la guardia
que hace ronda en la ciudad.
Herida yo y maltratada,
me arrancaron el islán
los guardias de la muralla.
Os conjuro, hijas de Jerusalén:
si encontráis a mi amado,
si encontráis a mi bien,
decidle que de amores he enfermado.
CORO
Tu amado, ¿en qué se distingue,
oh bella entre las mujeres?
Tu amado, ¿en qué se distingue,
para que así tú nos ruegues?
ELLA
Es mi amado blanco y rubio,
se distingue entre millares.
Su cabeza es oro puro.
Sus rizos, sartas de dátiles,
como los cuervos de oscuros.
– 18 –
Son palomas los sus ojos
a la vera de las aguas;
descansando en el arroyo,
en leche recién bañadas.
Sus mejillas, balsameras;
cerros de olorosas plantas.
Los sus labios, dos violetas
que mirra exquisita manan.
Sus manos, oro en anillos,
pedrería tartesí.
Su vientre, blanco marfil,
tachonado de zafiros.
Sus piernas son de alabastro,
y de oro los basamentos.
Como el Líbano su aspecto,
como el cedro de gallardo.
En su cuello suave y liso,
un deseo todo es él.
Así es mi amado, mi amigo,
hijas de Jerusalén.
CORO
¿Adónde se fue tu amado,
oh tú, hermosa mujer?
¿Adónde se fue tu amado,
para ir contigo tras él?
– 19 –
ELLA
Mi amado bajó a su edén,
a su edén de balsameras;
a pastorear al vergel y
a recoger azucenas.
El para mí, yo para él,
que apacienta entre azucenas.
EL
Hermosa tú, mi amada;
hermosa como Tirsa,
como Jerusalén la que fascina.
Turbadora y temida
como escuadrón cerrado en la batalla.
Aparta tu mirada,
aparta tu mirar que me encandila.
EL
Tu cabellera un rebaño de cabras
subiendo al Galaad.
Tus dientes como ovejas esquiladas
saliendo de se bañar;
todas con dos crianzas,
que estéril no hay allá.
Mitades tus mejillas de granada
a través de tu islán.
Sesenta son las reinas.
Ochenta concubinas
y doncellas sin cuento las rodean.
Mas una sola la paloma mía,
una la mi perfecta;
de su madre única hija,
– 20 –
de su madre preferida.
Viéronla y la aclamaron las doncellas.
Reinas y concubinas
alabáronla al verla.
– 21 –
Canto VI
CORO
¿Quién es ésa que se alza como albor,
bella como la luna,
radiante como el sol,
terrible como escuadras que se juntan?
ELLA
Al nogueral descendí
para ver el valle en cierne,
y si echa su flor la vid
y si el granado florece.
Sin saber cómo me vi
en los carros de mi gente.
CORO
¡Vuelve, Sulamita, vuelve!
Vuelve, que podamos verte!
– 22 –
ELLA
¿Qué veis en la Sulamita
danzando dobles las filas?
CORO
¡Qué bellos los tus pies en las sandalias,
oh tú, hija de reyes!
El torno de tu cadera, una alhaja,
obra de un buen orfebre.
Es tu ombligo una jarreta
en donde no falta el vino.
Tu vientre, un montón de trigo
rodeado de azucenas.
Tus pechos, dos cervatillos,
gemelos de una gacela.
Tu cuello como torre de marfil.
Tus ojos, dos piscinas
de Hesebón en la puerta Bab-Rabim.
Como la torre que en Líbano mira
frontera hacia Damasco, tu nariz.
Como el Carmelo está en ti tu cabeza.
De púrpura real tu cabellera,
enramada de trenzas.
¡Qué bella, qué encantadora,
qué amada hija deliciosa!
EL
Tu talle como una palma,
y tus pechos los racimos.
– 23 –
Subiréme yo a la palma
y tomaré sus racimos.
Tu aliento olor de manzana.
Tu voz a mi gusto vino
que entre labios se resbala.
ELLA
Yo soy toda de mi amado,
y el su deseo de mí.
Ven, amado, al monte vamos,
a la aldea allí a dormir;
y a la viña madrugando
a ver si brota la vid.
Si florecen los granados,
te daré mi amor allí.
En nuestro umbral, frutos buenos.
La mandrágora da olor.
Los nuevos y los añejos
para ti los guardo, amor.
¡Quién te diera por mi hermano,
amamantado en mi madre,
y en cualquier lugar besarnos
sin que a mí me despreciasen!
Te entrara donde a mí me han engendrado,
en casa de mi madre te entraría.
Te daría a beber vino adobado
y mosto de granadas de las mías.
Su izquierda en mi cuello abajo,
su derecha en el abrazo.
– 24 –
EL
Os conjuro, hijas de Jerusalén,
por las ciervas del campo, por las cabras:
No inquietéis a mi amada,
y no la despertéis
hasta que a ella le plazca.
– 25 –
Canto VII
CORO
¿Quién es ésa que se alza,
la que sube del desierto
sobre su amado apoyada?
EL
Yo a ti te desperté
allí donde tu madre te ha engendrado,
donde te vio nacer
tu madre, allí debajo del manzano.
Ponme a mí como un sello,
ponme en tu corazón;
y en tu brazo mi marca como un sello,
que fuerte como muerte es el amor
y duros como el infierno los celos;
sus flechas son de fuego,
sus dardos llamaradas del Señor.
No puede apagarlo el agua
ni los ríos lo arrastrar.
Quien da por amor su casa
bien lo van a despreciar.
– 26 –
CORO
Pequeña es la nuestra hermana
y todavía sin tetas.
¿Qué haremos de nuestra hermana
cuando se hable de ella?
Si nuestra hermana es muralla,
le haremos de plata almenas.
Y a nuestra hermana si es puerta,
de cedro las portaladas.
ELLA
Soy muralla, soy muralla,
y como torres mis pechos.
Vine a ser a su mirada
como quien halla el sosiego.
CORO
El rey Salomón tenía
viña que entregó a unos guardas.
Por sus frutos le darían
mil siclos de buena plata.
ELLA
La mi viña es mía, mía.
Para ti, rey, mil de plata;
doscientos al guardaviñas.
– 27 –
EL
Oh tú, que en la huerta moras:
que mis amigos te escuchen,
dame la voz de tu boca.
ELLA
Huye, amado mío, huye
como cabra o como corza
por los montes de perfumes.
***
***
– 28 –

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Orlando el Furioso de Ariosto(1532)Trad. Juan Cú. 36 últimos versos Canto 23. Edición 1556. Venezia

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Casanova- “Son los treinta y seis últimos versos del canto vigésimo tercero, en el que el poeta describe cómo Rolando se volvió loco. Desde que el mundo existe, nadie ha sabido cómo se adquiere la locura, si no es Ariosto, que lo estuvo a fines de su vida. Estos versos dan horror, señor Voltaire, y estoy seguro de que lo han hecho temblar.” Memorias de Casanova. T omo  II

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Orlando el Furioso de Ludovico Ariosto

 ( Italia 1474 — 1533) 

Edición póstuma 1556.In Venetia, // Appresso Vicenzo Valgrisi, nella bottega d’Erasmo. 

 

 

Trad. J.Cú. 36 en versos Alejandrinos (7 // 7 ) los últimos versos del  Canto 23  (Año de 1532)

“en el que el poeta describe cómo Rolando se volvió loco. Desde que el mundo existe, nadie ha sabido cómo se adquiere la locura.” Giacomo Casanova

132
Afligido y cansado al final cae en la hierba,
y sus ojos al cielo, están y nada mira.
No come y él no duerme, así se mantiene,
y el sol sale tres veces y a ponerse el sol vuelve.
La pena que lo ciñe no dejó de crecer,
fuera de él, sus sentidos lo habían de conducir.
y fue hasta el cuarto día su furia despertó,
las ropas y los yelmos, sus manos arrancaron.

133
Aquí se quedó el casco, y más allá el escudo,
sus dos brazos lanzó en el monte enterradas,
lejos está la espada y más lejos su loriga,
en la floresta están en diferente llano.
Arrancó sus vestidos y se mostró desnudo
y vióse erecto el vientre y largo el plectro bruno;
y horrendo comenzó, sí, de su gran locura
que la gente jamás entendióse pudiera.

134
Y de su rabia ostenta, la furia continente,
que arremete ofuscado, opresos los sentidos.
De la mano su espada a él no lo gobierna;
¿Qué cosas habría hecho? Maravillas pensó:
No la amada, y oscuros los caminos va andando
pequeños los recuerdos de su vigor inmenso.
que tuvo así la fe y se probó excelso,
que arrancóse de tajo un alto pino al paso:

135
y después del primero otros los arrancó,
los juncos, los hinojos, los eneldos, y cañas;
y de los viejos robles y los olmos también,
de la haya y del fresno y el abeto con saña,
y como el cazador que atrapa golondrinas
desaparece y monda con sus redes los campos
del saúco, del rastrojo y de fieras ortigas,
la cara de los cerros y otras plantas antiguas.
[P. 227 cambio]

136
Los pastores escuchan crujir entre los bosques,
dejando los rebaños disperso en la floresta,
algunos van aquí, y allá otros a gran paso
a ver la cosa vienen, a ver la cosa es ésto.
Mas la señal llegó, que conmigo me afrenta
podría ser la historia para mí aun molesta;
por lo que yo deseo ahora diferirla,
por su largueza corto para no fastidiarte. “

132

 

Edición póstuma 1556.In Venetia, // Appresso Vicenzo Valgrisi, nella bottega d’Erasmo. 

Ilustración del Canto 23. Edición póstuma 1556.In Venetia, // Appresso Vicenzo Valgrisi, nella bottega d’Erasmo. 

Cantos en  lengua original  italiano de 1532, publicada en la edición de 1556

 

Afflitto e stanco al fin cade ne l’erba,
e ficca gli occhi al cielo, e non fa motto.
Senza cibo e dormir cosí si serba,
che ’l sole esce tre volte e torna sotto.
Di crescer non cessò la pena acerba,
che fuor del senno al fin l’ebbe condotto.
Il quarto dí, da gran furor commosso,
e maglie e piastre si stracciò di dosso.

133
Qui riman l’elmo, e lá riman lo scudo,
lontan gli arnesi, e piú lontan l’usbergo:
l’arme sue tutte, in somma vi concludo,
avean pel bosco differente albergo.
E poi si squarciò i panni, e mostrò ignudo
l’ispido ventre e tutto ’l petto e ’l tergo;
e cominciò la gran follia, sí orrenda,
che de la piú non sará mai ch’intenda.

134
In tanta rabbia, in tanto furor venne,
che rimase offuscato in ogni senso.
Di tor la spada in man non gli sovenne;
che fatte avria mirabil cose, penso.
Ma né quella, né scure, né bipenne
era bisogno al suo vigore immenso.
Quivi fe’ ben de le sue prove eccelse,
ch’un alto pino al primo crollo svelse:

135
e svelse dopo il primo altri parecchi,
come fosser finocchi, ebuli o aneti;
e fe’ il simil di querce e d’olmi vecchi,
di faggi e d’orni e d’illici e d’abeti.
Quel ch’un ucellator che s’apparecchi
il campo mondo, fa, per por le reti,
dei giunchi e de le stoppie e de l’urtiche,
facea de cerri e d’altre piante antiche.
[p. 227 modifica]

136
I pastor che sentito hanno il fracasso,
lasciando il gregge sparso alla foresta,
chi di qua, chi di lá, tutti a gran passo
vi vengono a veder che cosa è questa.
Ma son giunto a quel segno il qual s’io passo
vi potria la mia istoria esser molesta;
et io la vo’ piú tosto diferire,
che v’abbia per lunghezza a fastidire.

 

APÉNDICE:

Histoire de ma vie. Memoires.

La traducción de esta obra fue efectuada por Helena Marty. Título original: Histoire de ma vie. Memoires (1725-1798) Giacomo Casanova. Tomo 2 BIBLIOTECA BÁSICA UNIVERSAL. Dirección: Georges Lafforgue.

Imagen relacionada

              Giacomo Casanova. Venecia 1725-Bohemia 1798, actual Checoslovaquia

(1760), por Anton Raphael Mengs.

Diálogo entre Voltaire y Casanova en casa del filósofo. 

Histoire de ma vie. Memoires 2 Tomos.

“Insaciable de elogios, que por tantos títulos él merecía, Voltaire me dio al día siguiente la traducción que había hecho del Ariosto que comienza por este verso:

Quindi avvien che tra principi e signori [Sucede luego que entre príncipes y señores.]

Al terminar el recitado, que le valió los aplausos de todos los asistentes, aunque algunos de ellos no comprendiesen el italiano, la señora Denis, su sobrina, me preguntó si yo creía que el trozo que su tío acababa de recitar era uno de los mejores del gran poeta.

Casanova- Divino, señora; pero no es el más hermoso.

Voltaire- ¿Lo han santificado? No lo sabía -dijo Voltaire.

A estas palabras, todo el mundo se echó a reír, excepto yo, que me quedé callado. Voltaire, picado porque yo no me reía como los otros, me preguntó el motivo.

-Piensa -me dijo-, que es por un trozo más que humano por lo que se le ha dado el calificativo de divino?

Casanova- Seguramente.

Voltaire- ¿Y cuál es ese trozo?

Casanova- Son las treinta y seis últimos versos del canto vigésimo tercero, en el que el poeta describe cómo Rolando se volvió loco. Desde que el mundo existe, nadie ha sabido cómo se adquiere la locura, si no es Ariosto, que lo estuvo a fines de su vida. Estos versos dan horror, señor Voltaire, y estoy seguro de que lo han hecho temblar.

Voltaire- Sí, los recuerdo; pintan espantoso el amor. Desearía volver a leerlos.

¿No nos complacería recitándolos? -me dijo la señora Denis, dirigiendo a su tío una mirada disimulada.

Casanova- Con mucho gusto, señora, si tiene la bondad de escucharme.

Voltaire- ¿Acaso se ha tomado el trabajo de aprenderlas de memoria? -me dijo Voltaire.

Casanova- Diga el placer, porque no me ha costado ningún trabajo. Desde la edad de dieciséis años no he dejado pasar uno sin leer a Ariosto dos o tres veces: es mi pasión y quedó grabado en mi memoria sin que yo me haya tomado el menor trabajo. Lo sÈ todo, a excepción de sus largas genealogías y sus largas tiradas históricas, que cansan la imaginación pero no conmueven. Y además de aquellos los versos de Horacio que están grabados en mi mente, a pesar de la construcción algunas veces demasiado ligera de sus epístolas, que están muy lejos de las de Boileau.

Voltaire- Boileau es algunas veces muy lisonjero, señor Casanova; acepto a Horacio, que también hace mis delicias; pero para Ariosto, cuarenta grandes cantos es demasiado.

Casanova- Son cincuenta y uno, señor Voltaire. El gran hombre quedó mudo, pero allí estaba la señora Denis.

-Veamos, veamos -dijo ella- estas treinta y seis estancias que hacen estremecer, y que han merecido a su autor el título de divino.

Casanova- Comencé a recitarlas, con tono seguro, pero no declamándolas con la monotonía adoptada por los italianos, y que los franceses nos reprochaban justificadamente. Los franceses serían los mejores declamadores, si no se lo impidiera la rima, porque son, de todos los pueblos, los que más justamente sienten lo que dicen. No tienen ni el tono apasionado y monótono de mis compatriotas, ni el tono sentimental y exagerado de los alemanes, ni la manera fatigosa de los ingleses: dan a cada período el sentido y la modulación de voz que más conviene a la naturaleza del sentimiento que quieren expresar; pero la cadencia obligada les hace perder parte de estas ventajas. Yo dije los bellos versos de Ariosto como una hermosa prosa cadenciosa que animaba con el sonido de la voz, con el movimiento de los ojos, y modulé mis entonaciones según el sentimiento que quería inspirar en los otros. Se veía, se conocía el esfuerzo que hacía para contener mis lágrimas, que de todos los ojos corrían pero cuando estuve en esta estrofa:

Poiche allargare il freno al dolor poute,

Che resta sola senz ‘altrui rispetto,

Gi¸ dagli occhi rigando per le gote.

Sparge un fiume di lacrime sul petto.

Mis lágrimas escaparon con tanta abundancia que todos mis oyentes empezaron a lagrimear. Voltaire y su sobrina se aproximaron, pero sus palabras no pudieron interrumpirme, porque Rolando, para volverse loco, tenía necesidad de demostrar que estaba en el mismo lecho donde poco antes Angélica se había encontrado en los brazos del demasiado feliz Medozo, y era preciso que yo llegase al siguiente pasaje. A mi voz quejumbrosa y lúgubre hice suceder la del terror que nace naturalmente del furor con que su fuerza le hizo cometer estragos semejantes a los que podría ocasionar una horrible tempestad o un volcán acompañados de un terremoto.

Cuando acabé, recibí las felicitaciones de toda la reunión. Voltaire exclamó:

Voltaire- Yo lo he dicho siempre; el secreto de hacer llorar es llorar uno mismo; pero son precisas lágrimas verdaderas, y para derramarlas hace falta que el alma esté profundamente conmovida.

“Le doy las gracias -añadió abrazándome- y le prometo recitar mañana las mismas estrofas, y llorar como usted.

Lo cumplió.”

Original de la propia mano de Giacomo Casanova en francés

Mémoires de ma vie, Tome 1. Año de  1797

 

Final del prefacio original francés 1797 con la firma de  Giacomo Casanova. Mémoires de ma vie, Tome 1

 

 

Lámina primera de la edición 1556. n Venetia, // Appresso Vicenzo Valgrisi, nella bottega d’Erasmo. 

Primer Capítulo de la edición de 1557 Canto primero. n Venetia, // Appresso Vicenzo Valgrisi, nella bottega d’Erasmo. 

Enheduanna, escritora de Himnos a Innana. Por Juan Cú. Mesopotamia

 

juan cú. cuernavaca

 

Imagen relacionada

Museo del louvre
    La diosa Ishtar sosteniendo su símbolo, terracota de Eshunna
              II Milenio a. C. H: 11.9 cm, W: 6.9 cm, D: 1.4 cm. AO 12456, Compra 1920
              M.Nguyen, usuario Jastrow, 2009 

Enheduanna nació alrededor del año 2.300 a.C. y era hija del rey Sargón I de Acad, Mesopotamia.

TRADUCCIÓN:

La exaltación de Inana (Inana B)
1-12. ¡Señora de los poderes divinos, luz resplandeciente, mujer justa vestida de resplandor, amada de An y Uraš! ¡Señora del cielo, con la gran diadema, que ama el buen tocado del sacerdocio, que se ha
apoderado de sus siete poderes divinos! ¡Mi señora, eres la guardiana de los grandes poderes divinos! Tienes los poderes divinos, tienes
los poderes divinos de tu mano. Has reunido los poderes divinos, has unido los poderes divinos a tu pecho. Como un dragón, has depositado veneno en tierras extranjeras. Cuando como Iškur rugís a la tierra, ninguna vegetación puede resistirte. Como una inundación que
desciende sobre (?) Esas tierras extranjeras, eres su Inana.
13-19. Lloviendo fuego ardiente por la tierra, dotada de poderes divinos por An, una dama que cabalga sobre una bestia, cuyas palabras se pronuncian a la orden sagrada de An. Los grandes ritos son tuyos:
¿quién puede comprenderlos? Destructor de las tierras extranjeras,
confieres fuerza a la tormenta. Amado de Enlil, has hecho que un
terror terrible pese sobre la Tierra. Estás al servicio de los
comandos de An.
20-33. En su grito de batalla, mi señora, las tierras extranjeras se
inclinan. Cuando la humanidad viene ante ti en el terrorífico
resplandor y tormenta, captas el más terrible de todos los poderes
divinos. Gracias a ti, se abre el umbral de las lágrimas, y la gente
camina por el sendero de la casa de las grandes lamentaciones. En la
furgoneta de la batalla, todo está derribado ante ti. Con su fuerza,
mi señora, los dientes pueden aplastar el pedernal. Carga hacia
adelante como una tormenta de carga. Usted rugiendo con la tormenta
rugiente, continuamente truena con Iškur. Difundes el agotamiento con
los vientos de tormenta, mientras tus propios pies permanecen
incansables. Con el tambor balaĝ lamentante se golpea un lamento.
34-41. Mi señora, los grandes dioses de Anuna vuelan de usted a los
montículos en ruinas como murciélagos. No dan pie ante tu terrible
mirada. No dan comparo tu semblante terrible. ¿Quién puede enfriar tu
corazón furioso? Tu ira malévola es demasiado grande para enfriarla.
Señora, ¿se puede calmar tu estado de ánimo? Señora, ¿se puede
alegrar tu corazón? ¡Hija mayor de Suen, tu ira no puede enfriarse!
42-59. Señora suprema sobre las tierras extranjeras, ¿quién puede
tomar algo de tu provincia? {Una vez que haya extendido su provincia
sobre las colinas} {(2 mss. En cambio): fruncir el ceño hacia las
montañas, la vegetación está arruinada. Sus {grandes puertas de
enlace} {(1 ms. Tiene en su lugar 🙂 palacios} se incendian. {Is 2
drink.] {(2 mss. Have en su lugar 🙂 no se pudo beber}. Deben liderar
a sus tropas cautivas delante de ti, todos juntos. Deben dispersar
sus regimientos de élite por ti, todos juntos. Deben estar a su
servicio, todos juntos. Las tempestades han llenado los lugares de
sus ciudades. Conducen a sus jóvenes ante ustedes como prisioneros.
Tu sagrada orden ha sido pronunciada sobre la ciudad que no ha
declarado “¡Las tierras extranjeras son tuyas!” y se vuelve a poner
bajo tus pies. El cuidado responsable se elimina de sus rediles. Su
mujer ya no habla cariñosamente con su esposo; al final de la noche
Vaca salvaje impetuosa, gran hija de Suen, señora mayor que An,
¿quién puede tomar algo de su provincia?
60-65. Gran reina de reinas, tema del útero sagrado para grandes
poderes divinos, más grande que tu madre, sabia y sabia, dama de las
tierras extranjeras, fuerza vital de la gente: ¡tocaré tu canción
sagrada! Verdadera diosa apta para los poderes divinos, tus
espléndidos enunciados son magníficos. De corazón profundo, buena
mujer con un corazón radiante, enumeraré {tus poderes divinos} {(2
ms. Tiene en su lugar 🙂 buenos poderes divinos} {(1 ms. Tiene en
cambio 🙂 santos poderes divinos} para ti!
66-73. Yo, En-uedu-ana, la sacerdotisa, entré en mi santo aripar a su
servicio. Llevé la canasta ritual y entoné la canción de la alegría.
Pero {las ofrendas fúnebres fueron} {(1 ms. En cambio 🙂 me trajeron
mi comida ritual}, si nunca hubiera vivido allí. Me acerqué a la luz,
pero la luz me ardía mucho. Me acerqué a esa sombra, pero estaba
cubierto por una tormenta. Mi boca melosa se convirtió en escoria. Mi
habilidad para calmar los estados de ánimo se desvaneció.
74-80. ¡Suen, cuéntale a An sobre Lugal-Ane y mi destino! ¡Que An lo
deshaga por mí! Tan pronto como le cuentes a An al respecto, An me
liberará. La mujer le quitará el destino a Lugal-Ane; tierras
extranjeras e inundaciones yacen a sus pies. La mujer es demasiado
exaltada y puede hacer temblar a las ciudades. Da un paso adelante,
sé que ella hará su corazón por mí.
81-90.Yo, En-uedu-ana, te recitaré una oración. ¡A ti, santa Inana,
liberaré mis lágrimas como una dulce cerveza! Diré a tu {“¡Tu
decisión!”} {(Algunos mensajes en su lugar 🙂 “¡Saludos!”} No te
preocupes por Ašimbabbar. En relación con los ritos de purificación
del santo An, Lugal-Ane ha alterado todo lo suyo, y ha despojado a An
del E-ana. No se ha asombrado de la mayor deidad. Ha convertido ese
templo, cuyas atracciones eran inagotables, cuya belleza era
interminable, en un templo destruido. Mientras él entró antes que yo
como socio, realmente se acercó por envidia.
91-108. ¡Mi buena y divina vaca salvaje, expulsa al hombre, captura
al hombre! En lugar del estímulo divino, ¿cuál es mi posición ahora?
¡Que un extradite la tierra que es un rebelde malévolo contra tu
Nanna! ¡Que un An destroza esa ciudad! ¡Que Enlil lo maldiga! ¡Que su
hijo quejumbroso no sea aplacado por su madre! Señora, con los
lamentos comenzados, que tu nave de lamentación sea abandonada en
territorio hostil. ¿Debo morir por mis canciones santas? Mi Nanna {no
me ha prestado atención} {(1 ms. En su lugar 🙂 no ha decidido mi
caso}. Me ha destruido por completo en territorio renegado.
Ašimbabbar ciertamente no me ha pronunciado un veredicto. ¿Qué es
para mí si lo ha pronunciado? ¿Qué es para mí si no lo ha
pronunciado? Se quedó allí triunfante y me sacó del templo. Me hizo
volar como una golondrina desde la ventana; He agotado mi fuerza
vital. Me hizo caminar a través de los arbustos de las montañas. Me
despojó de la legítima {corona} {(1 ms. Tiene en su lugar 🙂 prenda}
de la sacerdotisa. Me dio un cuchillo y una daga y me dijo: “Estos
son adornos apropiados para ti”.
109-121. Muy preciosa dama, amada por An, tu santo corazón es
grandioso; ¡Que se alivie en mi nombre! Amada esposa de Ušumgal-ana,
eres la gran dama del horizonte y el cenit de los cielos. Los Anuna
te han presentado. Desde el nacimiento fuiste la reina menor: ¡qué
grande eres ahora sobre Anuna, los grandes dioses! El anuna Pero mi
propio juicio aún no está concluido, aunque un veredicto hostil me
encierra como si fuera mi propio veredicto. No llegué a mis manos a
{the} {(1 ms. Tiene en cambio 🙂 mi} cama de flores. No revelé los
pronunciamientos de Ningal a nadie. ¡Mi señora amada de An, que tu
corazón se calme hacia mí, la brillante sacerdotisa de Nanna!
122-138. Debe ser conocido! Debe ser conocido! ¡Nanna aún no se ha
pronunciado! Él ha dicho: “¡Él es tuyo!” ¡Que se sepa que eres
elevado como los cielos! ¡Que se sepa que eres tan ancho como la
tierra! ¡Que se sepa que destruyes las tierras rebeldes! ¡Que se sepa
que ruges en tierras extranjeras! ¡Que se sepa que aplastas cabezas!
¡Que se sepa que devoras cadáveres como un perro! ¡Que se sepa que tu
mirada es terrible! ¡Que se sepa que levantas tu terrible mirada! ¡Sé
que tienes los ojos brillantes! ¡Que se sepa que eres inquebrantable
e inflexible! ¡Sé que siempre te mantienes triunfante! Que ha dicho
“¡Es tuyo!” te ha hecho mayor, mi señora; te has convertido en el
mejor! ¡Mi señora amada por An, contaré todas tus {rabia} {(1 ms. En
su lugar 🙂 daises}! Apilé las brasas en el incensario y preparé los
ritos de purificación. El santuario de E-ešdam-kug te espera. ¿No
podría ser tu corazón apaciguado hacia mí 139-143. Como estaba lleno,
demasiado lleno para mí, gran dama exaltada, he recitado esta canción
para ti. “Debido a su cónyuge cautivo, a causa de su hijo cautivo, su
ira aumenta, su corazón no se tranquiliza”.
144-154. La poderosa dama, ha aceptado sus ofrendas de ella. El
sagrado corazón de Inana ha sido mitigado. Estaba llena de bella
belleza. Como la luz de la luna creciente, ella exudaba deleite.
Nanna salió a mirarla correctamente, y su madre Ningal la bendijo.
Los postes de la puerta la saludaron. El discurso de todos a la
amante es exaltado. ¡Alabado sea el derecho a tierras extranjeras,
dotadas de poderes divinos por An, a mi señora envuelta en belleza, a
Inana!

Ladrillo de Ur-Nammu
“innana nin-ani ur-nammu nita-kala-ga lugal-uri-ma lugal-ki-en-gi-ki-uri-ke e-a-ni mu-na-du”
“Para Innana, su dama, Ur-Nammu, el hombre poderoso, rey de Ur, rey de Sumer y Acad, ha construido su templo.”

Kudurru de Babilonia, 1120 a. C.

 

Un himno a Inana (Inana C)
1-10. La amante de gran corazón, la dama impetuosa, la gran hija de
Suen, exaltada entre los Grandes Príncipes (un nombre de los dioses
Igigi) los poderes divinos de la tierra y sus grandes rivales, es el
más poderoso entre los grandes dioses: hace que sus veredictos sean
definitivos. Los dioses Anuna se arrastran ante su augusta palabra
cuyo curso no le dice a An; él no da proceder contra su orden. Ella
cambia su propia acción y sabe cómo hacerlo. Ella es perfecta para
grandes poderes divinos, es un magnífico pastor y es su magnífico
preeminente. Ella es un enorme grillete que ataca a los dioses de la
tierra. Tu gran asombro cubre la gran montaña y nivela los caminos.
11-17. Los dioses de la tierra se asustan. Su rugido hace temblar a
los dioses Anuna como una caña solitaria. Ante su retumbar, se
esconden todos juntos. Sin Inana, el gran An no toma decisiones, y
Enlil no determina ningún destino. ¿Quién se opone a la amante que
levanta la cabeza y es suprema sobre las montañas? Dondequiera que
ella ……, las ciudades se convierten en montículos de ruinas y
lugares embrujados, y los santuarios se convierten en tierras
baldías. Cuando su ira hace temblar a la gente, la sensación de ardor
y la angustia que causa son como un demonio ulu que atrapa a un
hombre.
18-28. Es la confusión y el caos contra los que la desobedecen,
aceleran e incitan a la devastadora inundación, vestidos con un
resplandor aterrador. Incansable, abrochándose las sandalias. Vestida
(?) En una tormenta furiosa, un torbellino, ella …… la prenda de
la señoría. Cuando toca … hay desesperación, un viento del sur que
ha cubierto … Inana se sienta en leones enjaezados (?), Corta en
pedazos que no muestra respeto. Un leopardo de las colinas, entrando
(?) Los caminos, furioso (?), ……, la amante es un gran toro que
confía en su fuerza; nadie se vuelve contra ella. ……, el más
importante entre los Grandes Príncipes, una trampa para los
desobedientes, una trampa para los malvados, un …… para los
hostiles, donde sea que arroje su veneno ……
29-38. Su ira es … una inundación devastadora que nadie puede
soportar. Un gran curso de agua, ……, ella humilla a los que
desprecia. La amante, un águila que no deja escapar a nadie, …,
Inana, un halcón que se aprovecha de los dioses, Inana rompe en
pedazos los espaciosos corrales de ganado. Los campos de la ciudad
que Inana ha mirado con ira ……. Los surcos del campo que la
amante … … hierba. An se opone a ella … Prendiéndose fuego, en
la llanura alta la amante ……. Inana …… La amante … …
apresurada … … luchando … … conflicto.
39-48. … ella interpreta una canción. Esta canción … su plan
establecido, el llanto, la comida y la leche de la muerte. Quien coma
… … la comida y la leche de la muerte de Inana no durarán. La
hiel causará ardor a los que ella le da de comer … en la boca …
En su corazón alegre, interpreta la canción de la muerte en la
llanura. Ella interpreta la canción de su corazón. Ella lava sus
armas con sangre y sangre, …… Las hachas aplastan cabezas, las
lanzas penetran y las mazas están cubiertas de sangre. Sus bocas
malvadas … los guerreros … En sus primeras ofrendas ella derrama
sangre, llenándolas de muerte.
49-59. En la llanura ancha y silenciosa, oscureciendo la brillante
luz del día, convierte el mediodía en oscuridad. La gente se mira con
enojo, busca el combate. Sus gritos perturban la llanura, pesa sobre
el pasto y la tierra baldía. Su aullido es como el de Iškur y hace
temblar la carne de todas las tierras. Nadie puede oponerse a su
batalla asesina, ¿quién la rivaliza? Nadie puede mirar su lucha
feroz, la carnicería a toda velocidad. Envolviendo (?) Agua, furiosa,
barriendo la tierra, no deja nada atrás. La amante, un arado que se
abre abriendo terreno duro … Los fanfarrones no levantan el cuello,
…… Su gran corazón cumple con sus órdenes, la amante que solo
hace moda (?) ……. Exaltada en la asamblea, ella se ocupa del asiento
de honor, … a derecha e izquierda.
60-72. Humillando enormes montañas como si fueran montones de basura,
ella inmoviliza ……. Ella provoca la destrucción de las tierras
montañosas de este a oeste. Inana …… pared … … piedras
gulgul, ella obtiene la victoria. Ella … la piedra de kalaga …
como si fuera un cuenco de barro, la hace como grasa de oveja. La
orgullosa amante tiene una daga en la mano, un resplandor que cubre
la Tierra; Su red suspendida atrapa peces en las profundidades, sin
dejar el ahan en las aguas subterráneas. Como si fueras un cazador
inteligente, ningún pájaro escapa de la malla de su red suspendida.
El lugar …….., … los planes divinos del cielo y la tierra. La
intención de su palabra no … a An. Se desconoce el contexto de sus
confusos consejos en la asamblea de los grandes dioses.
2 líneas fragmentarias
73-79. La amante, un leopardo entre los dioses Anuna, llena de
orgullo, tiene autoridad. No tener …… lucha ……, Inana …….
Ella … la adolescente en su habitación, recibiéndola, … corazón
… … encantos. Ella malvadamente la mujer que ella rechaza. En
todo el país (?) Ella ……. Ella la deja correr por la plaza del pueblo
… … de una casa donde la esposa ve a su hijo.
80-90. Cuando ella quitó el gran castigo de su cuerpo, invocó
bendiciones sobre él; ella hizo que se llamara pilipili. Rompió la
lanza y si fuera hombre … le dio un arma. Cuando ella tenía … un
castigo, no es … Ella … la puerta de la casa de la sabiduría,
ella da a conocer su interior. Los que no respetan su red suspendida
no escapan … cuando suspende la malla de su red. El hombre que ha
llamado por su nombre no tiene aprecio. Al acercarse a la mujer, ella
rompe el arma y le da una lanza. Los malvados rituališgisaĝkeš, los
nisub y las mujeres oficiantes rituales ĝišgi, después de haber ……
castigo, gimiendo ……. El extático, el pilipili transformado, el
kurĝara y el saĝursaĝ ……. Lamento y canción …… Se están agotando
de llanto y pena, se lamentan …
91-98. Llorando diariamente tu corazón no … ‘Ay’ … … corazón
… … no conoce la relajación. Amada dama del santo An, tu ……
llorando ……. En el cielo …… En tu pecho …… Solo tú eres
majestuoso, tienes fama, cielo y tierra … no … Usted rivaliza con
An y Enlil, ocupa su asiento de honor. Eres preeminente en los
lugares de culto, eres magnífico en tu curso.
99-108. Ezina …… agosto agosto …… Iškur que ruge desde el
cielo …… Sus espesas nubes ……. Cuando …… los grandes
poderes divinos del cielo y la tierra, tu victoria es aterradora
…… Los dioses Anuna se postran en postración, se humillan.
Cabalgas sobre siete grandes bestias mientras sales del cielo. Great
temía tu recinto y tenía miedo de tu morada. Te dejó sentarte en la
morada de los grandes y luego no te temió más, diciendo: “Voy a los
ritos reales reales y los grandes ritos divinos”.
109-114. Los grandes dioses besaron la tierra y se postraron. La
tierra de alta montaña, la tierra de cornalina y lapislázuli, se
inclinó ante ti, pero Ebiḫ no se inclinó ante ti y no te saludó.
Rompiéndolo en tu ira, como lo deseaste, lo rompiste como una
tormenta. Señora, preeminente a través del poder de An y Enlil,
…… Sin ti no se determina ningún destino, no se concede favor a
ningún consejo inteligente.
115-131. Correr, escapar, callar y apaciguar son tuyos, Inana. Para
deambular, para apresurarse, para levantarse, para caer y para ……
una compañera es tuya, Inana. Para abrir caminos y caminos, a los
débiles, son compañeros para los débiles, son suyos, Inana. Mantener
caminos y caminos en buen estado, romper la tierra y hacerla firme es
tuya, Inana. Destruir, construir, arrancar y asentarse son tuyos,
Inana. Inana: volverse hacia el hombre. La conveniencia y la
excitación, la creación de bienes y el establecimiento de propiedades
y equipos son suyos, Inana. Ganancia, ganancia, gran riqueza y mayor
riqueza son tuyos, Inana. Las ganancias y el éxito en la riqueza, las
pérdidas financieras y la reducción de la riqueza son suyas, Inana.
{Observación} {(1 ms. Tiene en su lugar 🙂 Todo}, elección, oferta,
inspección y adorno son suyos, Inana. Asignar virilidad, dignidad,
ángeles guardianes, deidades protectoras y centros de culto son
tuyos, Inana.
6 líneas fragmentarias 132-154. …… piedad y piedad son tuyas,
Inana. …… son tuyos, Inana. Para hacer temblar el … corazón …
las enfermedades son tuyas, Inana. Tener una esposa favorita, … …
amar … es tuya, Inana. Regocijándose, siendo arrogante, … son
tuyos, Inana. La negligencia y el cuidado, levantar y postrarse son
tuyos, Inana. Construir una casa, crear la cámara de una mujer,
poseer, besar los labios de un niño son tuyos, Inana. Correr, correr,
planear y triunfar son tuyos, Inana. Intercambiar lo bruto, lo
fuerte, lo débil y lo impotente es tuyo, Inana. Intercambiar las
alturas y valles, y subir y bajar, es tuyo, Inana. Para dar la
corona, el trono y el cetro real es tuyo, Inana.
Faltan 12 líneas
155-157. Disminuir, hacer grande, hacer bajo, hacer amplio, … y dar
un suministro lujoso es tuyo, Inana. Para otorgar los ritos divinos y
reales, llevar a cabo las instrucciones apropiadas, calumnias,
palabras falsas, abuso, hablar hostilmente y exagerar son tuyos,
Inana.
158-168. Respuesta falsa o verdadera, cometer violencia, extender
burla, hablar con hostilidad, provocar y ser humillado o importante,
infortunio, dificultad, pena, hacer feliz, aclarar y oscurecer,
agitación, terror, pánico, brillantez y resplandor asombrosos,
triunfo, persecución, enfermedad inbasurosa, insomnio e inquietud,
sumisión, obsequios, … y aullidos, conflictos, caos, oposición,
lucha y matanza acelerada, … para saber todo, para fortalecer para
el futuro lejano construyó un nido … para infundir miedo en el
desierto … como una serpiente venenosa … … para dominar al
enemigo hostil … … y para odiar …… eres tuyo, Inana.
169-173. Para … los lotes … …, para reunir personas y
restaurarlas a sus hogares, para recibir …, para … son tuyos,
Inana.
1 línea fragmentaria
174-181. … Los corredores, cuando abres la boca, …… se
convierte en ……. A su vista, un sordo no … a quien puede oír.
Ante tu ira, lo que es brillante se oscurece; conviertes el mediodía
en oscuridad. Cuando el tiempo había destruido tu lugar, hiciste
temblar el lugar. Nada puede compararse con sus propósitos (?);
¿Quién puede oponerse a tus grandes obras? ¡Eres la dama del cielo y
de la tierra! Inana, en (?) El palacio del juez irrevocable, entre
las numerosas personas …… decisiones. La invocación de tu nombre
a las montañas, un (?) No puede competir con tu …….
182-196. Tu comprensión … todos los dioses … Solo tú eres
magnífico. Eres la gran vaca del cielo y de la tierra, tantos como
hay. Cuando levantas la vista te pagan, esperan tu palabra. Los
dioses Anuna están de pie rezando en el lugar donde habitas. Gran
asombro, gloria …… ¡Que tu alabanza no cese! ¿Dónde está tu
nombre no magnífico?
Faltan 9 líneas
197-202. Tu canción es pena, lamento … Tu … no se puede cambiar,
tu ira es aplastante. Su creación no puede ser ……, An no ha
disminuido sus …… órdenes. Mujer, con la ayuda de An y Enlil
(…) Has otorgado … … como un regalo en la asamblea. Unison
…… An y Enlil ……, entregando la Tierra en tu mano. No
responde la palabra que le has pronunciado.
203-208. Una vez que haya dicho ‘Que así sea’, el gran An no … para
él. Tu ‘Que así sea’ es un ‘Que así sea’ de destrucción, para
destruir ……. Una vez que haya dicho su … en la asamblea, An y Enlil
no lo dispersarán. Una vez que haya tomado una decisión ……, no se
puede cambiar en el cielo y la tierra. Una vez que haya especificado
la aprobación del lugar, no experimenta destrucción. Una vez que haya
especificado la destrucción de un lugar, no experimenta aprobación.
209-218. Tu divinidad brilla en los cielos puros como Nanna o Utu. Tu
antorcha ilumina los rincones del cielo, convirtiendo la oscuridad en
luz. Los hombres y las mujeres forman una fila para ti y su estado
diario cuelga ante ti. Sus numerosas personas pasan ante usted, como
antes, para su inspección. Nadie puede poner una mano sobre tus
preciosos poderes divinos; todos tus poderes divinos …… Ejerces
plena señoría sobre el cielo y la tierra; Tienes todo en tu mano.
Amante, eres magnífica, nadie puede caminar delante de ti. Habitas
con gran An en el lugar sagrado de descanso. ¿Cómo es Dios al
reunirse … en el cielo y la tierra? ¡Eres magnífico, tu nombre es
alabado, solo tú eres magnífico!
219-242. Soy En-uedu-ana, la suma sacerdotisa del dios de la luna.
……; Soy el …… de Nanna.
1 línea fragmentaria
Faltan 20 líneas
1 línea fragmentaria
243-253. Consejo ……, pena, amargura ……, ‘ay’ …… Mi
señora, … … piedad … … compasión … … soy tuya! ¡Esto
siempre será así! ¡Que tu corazón se calme hacia mí! Que tu
comprensión … … compasión. Que … delante de ti, que sea mi
ofrenda. ¡Tu divinidad resplandece en la tierra! Mi cuerpo ha
experimentado tu gran castigo. El amargo lamento me mantiene
despierto con …… ansiedad. La misericordia, la compasión, el
cuidado, la indulgencia y el homenaje son suyos, y causan tormentas
de inundación, abren terreno duro y convierten la oscuridad en luz.
254-263. Mi señora ¡déjame proclamar tu magnificencia en todas las
tierras y tu gloria! ¡Déjame alabar tus caminos y grandeza! ¿Quién te
compite en la divinidad? ¿Quién puede compararse con tus ritos
divinos? Que el gran An, a quien amas, te diga “¡Es suficiente!”. Que
los grandes dioses calmen tu estado de ánimo. Que la taris
lapislázuli, apta para la señoría, ……. Que tu magnífica morada te
diga: “Siéntate”. Que tu cama pura te diga: “Relájate”. Tu ……,
donde se levanta Utu, ……
264-271. Ellos proclaman tu magnificencia; usted es la dama … An y
Enlil han determinado un gran destino para ti en todo el universo. Te
han otorgado en la cámara de la asamblea. Al estar preparado para la
señoría, usted determina el destino de las damas nobles. Amante, eres
magnífica, ¡eres genial! Inana, eres magnífica, eres genial! Mi
señora, su magnificencia es resplandeciente. ¡Que tu corazón sea
restaurado por mi bien!
272-274. ¡Tus grandes obras no tienen paralelo, tu magnificencia es
alabada! Joven, Inana, ¡tu elogio es dulce!

 

 

 

 

 

 

APÉNDICE:

Original en Inglés

The exaltation of Inana (Inana B)
1-12. Lady of all the divine powers, resplendent light, righteous
woman clothed in radiance, beloved of An and Uraš! Mistress of
heaven, with the great diadem, who loves the good headdress befitting
the office of en priestess, who has seized all seven of its divine
powers! My lady, you are the guardian of the great divine powers! You
have taken up the divine powers, you have hung the divine powers from
your hand. You have gathered up the divine powers, you have clasped
the divine powers to your breast. Like a dragon you have deposited
venom on the foreign lands. When like Iškur you roar at the earth, no
vegetation can stand up to you. As a flood descending upon (?) those
foreign lands, powerful one of heaven and earth, you are their Inana.
13-19. Raining blazing fire down upon the Land, endowed with divine
powers by An, lady who rides upon a beast, whose words are spoken at
the holy command of An! The great rites are yours: who can fathom
them? Destroyer of the foreign lands, you confer strength on the
storm. Beloved of Enlil, you have made awesome terror weigh upon the
Land. You stand at the service of An’s commands.
20-33. At your battle-cry, my lady, the foreign lands bow low. When
humanity comes before you in awed silence at the terrifying radiance
and tempest, you grasp the most terrible of all the divine powers.
Because of you, the threshold of tears is opened, and people walk
along the path of the house of great lamentations. In the van of
battle, all is struck down before you. With your strength, my lady,
teeth can crush flint. You charge forward like a charging storm. You
roar with the roaring storm, you continually thunder with Iškur. You
spread exhaustion with the stormwinds, while your own feet remain
tireless. With the lamenting balaĝ drum a lament is struck up.
34-41. My lady, the great Anuna gods fly from you to the ruin mounds
like scudding bats. They dare not stand before your terrible gaze.
They dare not confront your terrible countenance. Who can cool your
raging heart? Your malevolent anger is too great to cool. Lady, can
your mood be soothed? Lady, can your heart be gladdened? Eldest
daughter of Suen, your rage cannot be cooled!
42-59. Lady supreme over the foreign lands, who can take anything
from your province? {Once you have extended your province over the
hills} {(2 mss. have instead:) If you frown at the mountains},
vegetation there is ruined. Their {great gateways} {(1 ms. has
instead:) palaces} are set afire. Blood is poured into their rivers
because of you, and their people {must drink it} {(2 mss. have
instead:) could not drink}. They must lead their troops captive
before you, all together. They must scatter their élite regiments for
you, all together. They must stand their able-bodied young men at
your service, all together. Tempests have filled the dancing-places
of their cities. They drive their young men before you as prisoners.
Your holy command has been spoken over the city which has not
declared “The foreign lands are yours!”, wherever they have not
declared “It is your own father’s!”; and it is brought back under
your feet. Responsible care is removed from its sheepfolds. Its woman
no longer speaks affectionately with her husband; at dead of night
she no longer takes counsel with him, and she no longer reveals to
him the pure thoughts of her heart. Impetuous wild cow, great
daughter of Suen, lady greater than An, who can take anything from
your province?
60-65. Great queen of queens, issue of a holy womb for righteous
divine powers, greater than your own mother, wise and sage, lady of
all the foreign lands, life-force of the teeming people: I will
recite your holy song! True goddess fit for divine powers, your
splendid utterances are magnificent. Deep-hearted, good woman with a
radiant heart, I will enumerate {your divine powers} {(2 mss. have
instead:) good divine powers} {(1 ms. has instead:) holy divine
powers} for you!
66-73. I, En-ḫedu-ana the en priestess, entered my holy ĝipar in your
service. I carried the ritual basket, and intoned the song of joy.
But {funeral offerings were} {(1 ms. has instead:) my ritual meal
was} brought, as if I had never lived there. I approached the light,
but the light was scorching hot to me. I approached that shade, but I
was covered with a storm. My honeyed mouth became scum. My ability to
soothe moods vanished.
74-80. Suen, tell An about Lugal-Ane and my fate! May An undo it for
me! As soon as you tell An about it, An will release me. The woman
will take the destiny away from Lugal-Ane; foreign lands and flood
lie at her feet. The woman too is exalted, and can make cities
tremble. Step forward, so that she will cool her heart for me.
81-90. I, En-ḫedu-ana, will recite a prayer to you. To you, holy
Inana, I shall give free vent to my tears like sweet beer! I shall
say to her {“Your decision!”} {(some mss. have instead:)
“Greetings!”} Do not be anxious about Ašimbabbar. In connection with
the purification rites of holy An, Lugal-Ane has altered everything
of his, and has stripped An of the E-ana. He has not stood in awe of
the greatest deity. He has turned that temple, whose attractions were
inexhaustible, whose beauty was endless, into a destroyed temple.
While he entered before me as if he was a partner, really he
approached out of envy.
91-108. My good divine wild cow, drive out the man, capture the man!
In the place of divine encouragement, what is my standing now? May An
extradite the land which is a malevolent rebel against your Nanna!
May An smash that city! May Enlil curse it! May its plaintive child
not be placated by his mother! Lady, with the laments begun, may your
ship of lamentation be abandoned in hostile territory. Must I die
because of my holy songs? My Nanna has {paid no heed to me} {(1 ms.
has instead:) has not decided my case}. He has destroyed me utterly
in renegade territory. Ašimbabbar has certainly not pronounced a
verdict on me. What is it to me if he has pronounced it? What is it
to me if he has not pronounced it? He stood there in triumph and
drove me out of the temple. He made me fly like a swallow from the
window; I have exhausted my life-strength. He made me walk through
the thorn bushes of the mountains. He stripped me of the rightful
{crown} {(1 ms. has instead:) garment} of the en priestess. He gave
me a knife and dagger, saying to me “These are appropriate ornaments
for you.”
109-121. Most precious lady, beloved by An, your holy heart is great;
may it be assuaged on my behalf! Beloved spouse of Ušumgal-ana, you
are the great lady of the horizon and zenith of the heavens. The
Anuna have submitted to you. From birth you were the junior queen:
how supreme you are now over the Anuna, the great gods! The Anuna
kiss the ground with their lips before you. But my own trial is not
yet concluded, although a hostile verdict encloses me as if it were
my own verdict. I did not reach out my hands to {the} {(1 ms. has
instead:) my} flowered bed. I did not reveal the pronouncements of
Ningal to anybody. My lady beloved of An, may your heart be calmed
towards me, the brilliant en priestess of Nanna!
122-138. It must be known! It must be known! Nanna has not yet spoken
out! He has said, “He is yours!” Be it known that you are lofty as
the heavens! Be it known that you are broad as the earth! Be it known
that you destroy the rebel lands! Be it known that you roar at the
foreign lands! Be it known that you crush heads! Be it known that you
devour corpses like a dog! Be it known that your gaze is terrible! Be
it known that you lift your terrible gaze! Be it known that you have
flashing eyes! Be it known that you are unshakeable and unyielding!
Be it known that you always stand triumphant! That Nanna has not yet
spoken out, and that he has said “He is yours!” has made you greater,
my lady; you have become the greatest! My lady beloved by An, I shall
tell of all your {rages} {(1 ms. has instead:) daises}! I have heaped
up the coals in the censer, and prepared the purification rites. The
E-ešdam-kug shrine awaits you. Might your heart not be appeased
towards me?
139-143. Since it was full, too full for me, great exalted lady, I
have recited this song for you. May a singer repeat to you at noon
that which was recited to you at dead of night: “Because of your
captive spouse, because of your captive child, your rage is
increased, your heart unassuaged.”
144-154. The powerful lady, respected in the gathering of rulers, has
accepted her offerings from her. Inana’s holy heart has been
assuaged. The light was sweet for her, delight extended over her, she
was full of fairest beauty. Like the light of the rising moon, she
exuded delight. Nanna came out to gaze at her properly, and her
mother Ningal blessed her. The door posts greeted her. Everyone’s
speech to the mistress is exalted. Praise be to the destroyer of
foreign lands, endowed with divine powers by An, to my lady enveloped
in beauty, to Inana!

A hymn to Inana (Inana C)
1-10. The great-hearted mistress, the impetuous lady, proud among the
Anuna gods and pre-eminent in all lands, the great daughter of Suen,
exalted among the Great Princes (a name of the Igigi gods) , the
magnificent lady who gathers up the divine powers of heaven and earth
and rivals great An, is mightiest among the great gods — she makes
their verdicts final. The Anuna gods crawl before her august word
whose course she does not let An know; he dare not proceed against
her command. She changes her own action, and no one knows how it will
occur. She makes perfect the great divine powers, she holds a
shepherd’s crook, and she is their magnificent pre-eminent one. She
is a huge shackle clamping down upon the gods of the Land. Her great
awesomeness covers the great mountain and levels the roads.
11-17. At her loud cries, the gods of the Land become scared. Her
roaring makes the Anuna gods tremble like a solitary reed. At her
rumbling, they hide all together. Without Inana great An makes no
decisions, and Enlil determines no destinies. Who opposes the
mistress who raises her head and is supreme over the mountains?
Wherever she ……, cities become ruin mounds and haunted places, and
shrines become waste land. When her wrath makes people tremble, the
burning sensation and the distress she causes are like an ulu demon
ensnaring a man.
18-28. She stirs confusion and chaos against those who are
disobedient to her, speeding carnage and inciting the devastating
flood, clothed in terrifying radiance. It is her game to speed
conflict and battle, untiring, strapping on her sandals. Clothed (?)
in a furious storm, a whirlwind, she …… the garment of ladyship. When
she touches …… there is despair, a south wind which has covered …….
Inana sits on harnessed (?) lions, she cuts to pieces him who shows
no respect. A leopard of the hills, entering (?) the roads, raging
(?), ……, the mistress is a great bull trusting in its strength; no
one dare turn against her. ……, the foremost among the Great Princes,
a pitfall for the disobedient, a trap for the evil, a …… for the
hostile, wherever she casts her venom …….
29-38. Her wrath is ……, a devastating flood which no one can
withstand. A great watercourse, ……, she abases those whom she
despises. The mistress, an eagle that lets no one escape, ……, Inana,
a falcon preying on the gods, Inana rips to pieces the spacious
cattle-pens. The fields of the city which Inana has looked at in
anger ……. The furrows of the field which the mistress …… grass. An
opposes her, ……. Setting on fire, in the high plain the mistress …….
Inana ……. The mistress …… speeding …… fighting, …… conflict.
39-48. …… she performs a song. This song …… its established plan,
weeping, the food and milk of death. Whoever eats …… Inana’s food and
milk of death will not last. Gall will give a burning pain to those
she gives it to eat, …… in their mouth ……. In her joyful heart she
performs the song of death on the plain. She performs the song of her
heart. She washes their weapons with blood and gore, ……. Axes smash
heads, spears penetrate and maces are covered in blood. Their evil
mouths …… the warriors ……. On their first offerings she pours blood,
filling them with death.
49-59. On the wide and silent plain, darkening the bright daylight,
she turns midday into darkness. People look upon each other in anger,
they look for combat. Their shouting disturbs the plain, it weighs on
the pasture and the waste land. Her howling is like Iškur’s and makes
the flesh of all the lands tremble. No one can oppose her murderous
battle — who rivals her? No one can look at her fierce fighting, the
speeding carnage. Engulfing (?) water, raging, sweeping over the
earth, she leaves nothing behind. The mistress, a breaking plough
opening hard ground, ……. The braggarts do not lift their necks, …….
Her great heart performs her bidding, the mistress who alone fashions
(?) ……. Exalted in the assembly, she occupies the seat of honour, ……
to the right and left.
60-72. Humbling huge mountains as if they were piles of litter, she
immobilises ……. She brings about the destruction of the mountain
lands from east to west. Inana …… wall …… gulgul stones, she obtains
victory. She …… the kalaga stone …… as if it were an earthenware
bowl, she makes it like sheep’s fat. The proud mistress holds a
dagger in her hand, a radiance which covers the Land; her suspended
net catches fish in the deep, not even leaving the ahan in the
subterranean waters. As if she were a clever fowler no bird escapes
the mesh of her suspended net. The place ……, …… the divine plans of
heaven and earth. The intention of her word does not …… to An. The
context of her confusing advice in the great gods’ assembly is not
known.
2 lines fragmentary
73-79. The mistress, a leopard among the Anuna gods, full of pride,
has been given authority. Not having …… struggle ……, Inana ……. She ……
the adolescent girl in her chamber, receiving her, …… heart ……
charms. She evilly …… the woman she rejects. In the entire (?)
country she ……. She lets her run around in the town square ……. …… of
a house the wife sees her child.
80-90. When she had removed the great punishment from her body, she
invoked blessings upon it; she caused it to be named the pilipili.
She broke the spear and as if she were a man …… gave her a weapon.
When she had …… punishment, it is not ……. She …… the door of the
house of wisdom, she makes known its interior. Those who do not
respect her suspended net do not escape …… when she suspends the
meshes of her net. The man she has called by name she does not hold
in esteem. Having approached the woman, she breaks the weapon and
gives her a spear. The male ĝišgisaĝkeš, the nisub and the female
ĝišgi ritual officiants, after having …… punishment, moaning ……. The
ecstatic, the transformed pilipili, the kurĝara and the saĝursaĝ …….
Lament and song ……. They exhaust themselves with weeping and grief,
they …… laments.
91-98. Weeping daily your heart does not ……. ‘Alas’ …… heart …… knows
no relaxation. Beloved lady of holy An, your …… in weeping ……. In
heaven ……. On your breast ……. You alone are majestic, you have
renown, heaven and earth …… not ……. You rival An and Enlil, you
occupy their seat of honour. You are pre-eminent in the cult places,
you are magnificent in your course.
99-108. Ezina …… august dais ……. Iškur who roars from the sky ……. His
thick clouds ……. When …… the great divine powers of heaven and earth,
Inana, your victory is terrifying ……. The Anuna gods bow down in
prostration, they abase themselves. You ride on seven great beasts as
you come forth from heaven. Great An feared your precinct and was
frightened of your dwelling-place. He let you take a seat in the
dwelling-place of great An and then feared you no more, saying: “I
will hand over to you the august royal rites and the great divine
rites.”
109-114. The great gods kissed the earth and prostrated themselves.
The high mountain land, the land of cornelian and lapis lazuli, bowed
down before you, but Ebiḫ did not bow down before you and did not
greet you. Shattering it in your anger, as desired, you smashed it
like a storm. Lady, pre-eminent through the power of An and Enlil,
……. Without you no destiny at all is determined, no clever counsel is
granted favour.
115-131. To run, to escape, to quiet and to pacify are yours, Inana.
To rove around, to rush, to rise up, to fall down and to …… a
companion are yours, Inana. To open up roads and paths, a place of
peace for the journey, a companion for the weak, are yours, Inana. To
keep paths and ways in good order, to shatter earth and to make it
firm are yours, Inana. To destroy, to build up, to tear out and to
settle are yours, Inana. To turn a man into a woman and a woman into
a man are yours, Inana. Desirability and arousal, bringing goods into
existence and establishing properties and equipment are yours, Inana.
Profit, gain, great wealth and greater wealth are yours, Inana.
Profit and having success in wealth, financial loss and reduced
wealth are yours, Inana. {Observation} {(1 ms. has instead:)
Everything}, choice, offering, inspection and embellishment are
yours, Inana. Assigning virility, dignity, guardian angels,
protective deities and cult centres are yours, Inana.
6 lines fragmentary
132-154. …… mercy and pity are yours, Inana. …… are yours, Inana. To
cause the …… heart to tremble, …… illnesses are yours, Inana. To have
a favourite wife, ……, to love …… are yours, Inana. Rejoicing, being
haughty, …… are yours, Inana. Neglect and care, raising and bowing
down are yours, Inana. To build a house, to create a woman’s chamber,
to possess implements, to kiss a child’s lips are yours, Inana. To
run, to race, to plot and to succeed are yours, Inana. To interchange
the brute and the strong and the weak and the powerless is yours,
Inana. To interchange the heights and valleys, and raising up and
reducing, is yours, Inana. To give the crown, the throne and the
royal sceptre is yours, Inana.
12 lines missing
155-157. To diminish, to make great, to make low, to make broad, to
…… and to give a lavish supply are yours, Inana. To bestow the divine
and royal rites, to carry out the appropriate instructions, slander,
untruthful words, abuse, to speak inimically and to overstate are
yours, Inana.
158-168. The false or true response, the sneer, to commit violence,
to extend derision, to speak with hostility, to cause smiling and to
be humbled or important, misfortune, hardship, grief, to make happy,
to clarify and to darken, agitation, terror, panic, awesome
brilliance and radiance, triumph, pursuit, imbasur illness,
sleeplessness and restlessness, submission, gift, …… and howling,
strife, chaos, opposition, fighting and speeding carnage, ……, to know
everything, to strengthen for the distant future a nest built ……, to
instill fear in the …… desert like a …… poisonous snake, to subdue
the hostile enemy, …… and to hate …… are yours, Inana.
169-173. To …… the lots ……, to gather the dispersed people and
restore them to their homes, to receive ……, to …… are yours, Inana.
1 line fragmentary
174-181. …… the runners, when you open your mouth, …… turns into …….
At your glance a deaf man does not …… to one who can hear. At your
anger what is bright darkens; you turn midday into darkness. When the
time had come you destroyed the place you had in your thoughts, you
made the place tremble. Nothing can be compared to your purposes (?);
who can oppose your great deeds? You are the lady of heaven and
earth! Inana, in (?) the palace the unbribable judge, among the
numerous people …… decisions. The invocation of your name fills the
mountains, An (?) cannot compete with your …….
182-196. Your understanding …… all the gods ……. You alone are
magnificent. You are the great cow among the gods of heaven and
earth, as many as there are. When you raise your eyes they pay heed
to you, they wait for your word. The Anuna gods stand praying in the
place where you dwell. Great awesomeness, glory ……. May your praise
not cease! Where is your name not magnificent?
9 lines missing
197-202. Your song is grief, lament ……. Your …… cannot be changed,
your anger is crushing. Your creation cannot be ……, An has not
diminished your …… orders. Woman, with the help of An and Enlil you
(?) have granted …… as a gift in the assembly. Unison …… An and Enlil
……, giving the Land into your hand. An does not answer the word you
have uttered to him.
203-208. Once you have said ‘So be it’, great An does not …… for him.
Your ‘So be it’ is a ‘So be it’ of destruction, to destroy ……. Once
you have said your …… in the assembly, An and Enlil will not disperse
it. Once you have made a decision ……, it cannot be changed in heaven
and earth. Once you have specified approval of a place, it
experiences no destruction. Once you have specified destruction for a
place, it experiences no approval.
209-218. Your divinity shines in the pure heavens like Nanna or Utu.
Your torch lights up the corners of heaven, turning darkness into
light. The men and women form a row for you and each one’s daily
status hangs down before you. Your numerous people pass before you,
as before Utu, for their inspection. No one can lay a hand on your
precious divine powers; all your divine powers ……. You exercise full
ladyship over heaven and earth; you hold everything in your hand.
Mistress, you are magnificent, no one can walk before you. You dwell
with great An in the holy resting-place. Which god is like you in
gathering together …… in heaven and earth? You are magnificent, your
name is praised, you alone are magnificent!
219-242. I am En-ḫedu-ana, the high priestess of the moon god. ……; I
am the …… of Nanna.
1 line fragmentary
20 lines missing
1 line fragmentary
243-253. Advice ……, grief, bitterness ……, ‘alas’ ……. My lady, ……
mercy …… compassion …… I am yours! This will always be so! May your
heart be soothed towards me! May your understanding …… compassion.
May …… in front of you, may it be my offering. Your divinity is
resplendent in the Land! My body has experienced your great
punishment. Bitter lament keeps me awake with …… anxiety. Mercy,
compassion, care, lenience and homage are yours, and to cause flood
storms, to open hard ground and to turn darkness into light.
254-263. My lady, let me proclaim your magnificence in all lands, and
your glory! Let me praise your ways and greatness! Who rivals you in
divinity? Who can compare with your divine rites? May great An, whom
you love, say for you “It is enough!”. May the great gods calm your
mood. May the lapis lazuli dais, fit for ladyship, ……. May your
magnificent dwelling place say to you: “Be seated”. May your pure bed
say to you: “Relax”. Your ……, where Utu rises, …….
264-271. They proclaim your magnificence; you are the lady ……. An and
Enlil have determined a great destiny for you throughout the entire
universe. They have bestowed upon you ladyship in the assembly
chamber. Being fitted for ladyship, you determine the destiny of
noble ladies. Mistress, you are magnificent, you are great! Inana,
you are magnificent, you are great! My lady, your magnificence is
resplendent. May your heart be restored for my sake!
272-274. Your great deeds are unparallelled, your magnificence is
praised! Young woman, Inana, your praise is sweet!

 

 

 

Jaque a Estambul. Novela de Juan Cú

juan cú 55

 

portada ajedrez 2.jpg

 

“…Para mi la gran guerra es una estrategia contra el tiempo no contra engaño hacia al enemigo como muchos piensan, el error está en creer que el ajedrez proviene de los principios conocidos del general Sun Tzu en su Arte de la Guerra, se equivocan, el gran cuadro de marfil no es el campo de batalla y por tanto no es la guerra.

Adelanté un paso el peón que está frente al Rey. Así demuestro la traición a mi propio Rey al desprotegerlo.

Al ver la primera jugada los asistentes a la corte de palacio irrumpieron al unísono con un grito mudo que se fue convirtiendo en un murmuro a penas audible:

18

— “Fue un error haberlo perdonado…así son los de su estirpe…no es un caballero…se burla del protocolo de esta corte…”
De inmediato los dos consejeros del Rey ofrecían la mejor opinión de cómo jugar a su oído. Luego, éste los despedía de mala manera.

El rey León VI adelantó un paso el peón de la Reina. Fue aplaudido.

En el juego de ajedrez se establece jugarlo mediante los códigos de la corte anfitriona como cualquier otra corte del mundo. Allí se manifiestan el respeto y la dignidad. El no convenir a este protocolo con respeto a la jerarquía será mal visto por los aristócratas. El jugador que no hace caso del canon impuesto puede ser asesinado de inmediato por cualquiera de sus asistentes del palacio.

El juego debe desplazarse observando los códigos que la jerarquía impone. En las primeras jugadas es importante los niveles de dignidad, es decir un peón ( el hombre a pie) debe pelear a morir contra otro igual, así el lancero, (Alfil) peleará contra su igual u otro de menor rango; el Caballero (el hombre a caballo) lo hará del mismo modo, seguirá después la Alferza (reina) que de igual forma, defenderá primordialmente al rey con su vida.

19

Mi primer movimiento fue abandonar al rey de su resguardo, lo que se considera un deshonor para la corte y según el reglamento, allí mismo, yo, debía morir, pero León VI, que ha sido un gran jugador de ajedrez, me habrá de perdonar la vida; me perdonará por una simple inconsistencia en su gobierno: León VI que señorea allí, no es un político, sino un sabio humanista como lo fue Salomón, el personaje de la Biblia. Él jamás mataría a su igual en jerarquía a su talento. De eso dependía yo: de su clemencia.

En la quinta jugada, había ganado espacio suficiente a lo largo y ancho del cuadro de marfil, mis piezas ejercían demasiada presión a sus piezas más oscuras. León VI no podía mover hacia atrás a la reina, sería indigno, ella sólo puede caminar un paso adelante y en diagonal, tampoco alguna otra figura puede retroceder, y si lo hacen significaría un acto de cobardía para la corte, porque ante todo un cortesano deberá seguir al frente, y estar dispuesto sacrificarse hasta la muerte por la vida del Rey.

Los consejeros pidieron un descanso para reanudar la partida al día siguiente, el rey estaba exhausto. No
acostumbrado a jugar contra una apertura que se considerada inmoral de parte mía, ha recaído. Pero mi apertura tampoco es ilegal, más bien es indigna y desesperada; natural en un súbdito de menor jerarquía en la corte como lo soy yo.
Ahmad Benengeli has vuelto a nacer para otro día más…”

Juan Cú,”No Puppets, No War”Festival Mundial de la Palabra. World Festival of Poetry.Adriana Gracida Fernández,Carlos Chávez,María Barnard,Janitzio Villamar, Carolina Martínez,Minerva González G. Elizabeth Novoa,Felipe Gaytán,Raúl Olguín,Felipe Gaytán.No más títeres y no a la guerra. Consejo Nacional de Escritores Independientes.

Consejo Nacional de Escritores Independientes nombres.JPG

“No Puppets, No War”

Festival Mundial de la Palabra

World Festival of Poetry.

Adriana Gracida Fernández,Carlos Chávez,María Barnard,Janitzio Villamar, Carolina Martínez,Minerva González G. Elizabeth Novoa,Felipe Gaytán,Raúl Olguín,Felipe Gaytán. Juan Cú

Frente al Palacio de Las Bellas Artes (INBA) México

“No más títeres y no a la guerra”

Consejo Nacional de Escritores Independientes

Cartel Consejo Nacional de Escritores Independientes. México. Internacional 1..JPG

 

Carolina Martínez, Minerva González Guzmán, María Barnard, Elizabeth Novoa, Adriana Gracida Fernández, Janitzio Villamar, Raúl Olguín, Felipe Gaytán, Carlos Chávez, Juan Cú.

 

Adriana Gracida F..JPG

Adriana Gracida Fernández. Escritora. México.

Seis poemas Hai-ku
para nombrar la Luna
de Adriana Gracida Fernández

1

Luna

Veo a lo lejos,
decir algo, tu quieres,
y al clarear, callas.

2
Al salir busco,
y tu ahí no te encuentras,
mudo está el cielo.

3
Hoy Anochece,
tus ojos a mí observan
magnificencia.

 

4
Comprender, quiero,
y desde las tinieblas
salir no logra.

5
Vuelve a obscurecer,
te siento como nunca,
mi ser inundas.

6
He comprendido
al fin estás en mí,
mujer y esencia.

Adriana Gracida Fernández

 

Carlos Chávez . Poeta.JPG

Fueron los dedos el anzuelo

que atrajo al hombre,
y los ojos un carrete,
y los hilos se perdieron en mi pelo

porque me acarrearon desde lejos.

Te digo que el sol me ignora y la piara huye,
que cuando el bravo incuba, la ola irrumpe,
la cresta nace, los ojos rascan.

Porque es cierto que los ojos mandan picas,
cavan tan profundo hasta quedar a oscuras,
dicen que andan por las minas de la conciencia, 

buscando oro, arena, o piedra.
Que traspasan la carne,

la arrancan hasta desmenuzar la suciedad de nuestros cuerpos.

 Ahora, me han desperdigado por los barrios,
en las añejas calles, en el herbaje,
donde me fingiré barrilla
y rodaré planeta
hasta encontrarme sol,
seré del roble,
habitaré en el polen,
en el secreto ambulante ya dormido,
y en la violencia,

con la que se desprende una pluma

tras el despegue de un ave.

Carlos Chávez poeta. Escritor. México 

 

María Barnard.jpg

María Barnard. Escritora. México

 

No a la Guerra. María Barnard.
El humano confunde la paz verdadera con el instinto criminal de sus sentidos, es esa aviesa necesidad de la mentira que busca engalanarse de artificio los vanos principios de la libertad.
Las gran guerra del mundo segó sangre la tierra de los inocentes derramando en las entrañas el acero y su agonía entre los oráculo de la muerte.
¿ Oh, tú, lector, cual ha sido el riesgo humano más atrevido, segar con la daga la sangre que como veneno en un instante deja en la propia mano el templado acero en la infame carne del traidor que ostenta la la maldición de la muerte.

 

 

 

Janitzio Villamar

Janitzio Vilamar. Escritor. México

XXV

Si lo supiera,
Queda hoy un día.
De nuevo a conocer alcanzo
De la tu piel el destino exacto.
¿Dónde la lujuria queda,
Dónde la cordura estalla,
Dónde en mí el eco de la tu piel se instala?

Queda un día,
Jeautós timorúmenos el yo,
Y jecira pronta.
Motivos hay,
¿me convocas, a mí convocas,
De ti la voz estalla,
En ti la voz me estalla?
No existe la prudencia,
¡Al diablo la prudencia!
Es más la del eco fuerza,
En mí estalla el de ti eco, en mí estalla.
Lacera el eco,
Martiriza el eco,
Tortura el eco,
En mí, el eco,
De ti el eco.

¿Deberá cantar al eco,
Deberé seguir el su rastro
O sólo permitir que entre las manos se disuelva?

Mañana el eco, mañana…
¡tal vez cantará el eco, cantará!

Janitzio Villamar. Escritor . México

 


Carolina Martínez Poeta

 

Poliedro

Ansiosa, dúctil, la mirada corre y encuentra lo que busca.
Desliza con soltura su calor, su humedad, flor tendida a lo largo del gran paso, escalinata que la lleva al tálamo sagrado.

La vida es un absurdo del cual no escapa nadie (murmura).’
Sólo el fin tiene un principio: es tu cuerpo desnudo que se acerca al mió,
es el regocijo que el poliedro diáfano sospecha.

Todas las voluntades rendidas a tu azar.
A los naipes lujuriosos
que jadean entre tus dedos.
Eres dueña de las almas náufragas.
Tu trono es terrenal
es el abismo humano de cenizas.
Yo como un alma errátil
también te solicito.
Tus caricias colman mi penuria
mis descamados tobillos
atados a grilletes.
Carroña soy, Señora
con tal de contemplarte.

Sobresalto

Se dispersa con rapidez incansable,
le agrada sumergirse en el espasmo,
palpa uno a uno los hilillos crespos,
extiende su saliva con saña inaudita.
¡Quítale la sed de una vez por todas!
Imprégnala más, poquito a poco.
Rostro del azar exasperado,
mueca, lentitud vertiginosa,
sobresalto innumerable y persistente.
A él le satisface más llegar al centro,
a la profundidad desconocida y cierta,
le halaga invadir por el grito y la paciencia,
al dolor le gusta… ir matando lentamente.

Carolina Martínez. Escritora. México.

 

 

mn

Silencio

El silencio es una inmensa cicatriz
que se hunde en el mar purpúreo de la tarde
hasta donde el tiempo se destiñe
y mi cuerpo y mi sombra ya no existen.

Solo quedan las sombras del destierro,
viejos buitres devorándose la noche
entre muertos que se fugan del infierno,
se yerguen como un faro en lontananza
en la negrura infame de la vida.

Minerva González Guzmán. Escritora. México

 

 

Felipe Gaytán Artista Plástico..jpg

Poema a Edna.

Voy a sembrar en tu vientre una arboleda de parajes extraviados.

Pájaros con alas de metal
que destruyan fronteras
y me lleven a ti
aunque estés muy lejana.
Voy a sembrar en tu vientre girasoles

por el camino, un río de estrellas,
un lobo marino, un barco, un violonchelo.
Y a las tres de la tarde daré un concierto
de sábanas blancas.
Y a las tres de la tarde,
tu nombre será pronunciado
aunque estés muy lejana.
Felipe Gaytán Gaytán.

Escritor. Artista Plástico. México

 

 

 

Resultado de imagen para juan cú elizabeth novoa

Elizabeth Novoa. Artista. México.

Raúl Olguín.jpg

Raúl Olguín. Escritor. México.

 

Juan Cú 44.JPG

Juan Cú. Escritor. México.

“Somos perros
en busca del amo
a ladrar venimos
las puertas de América,
unísono, sí,al pregón colonial
de las Cantábricas…”

LA IDEOLOGÍA

El Arriero

Se escupe a orillas del camino
para humedecer el desierto,
hacer un mar el desierto,
esa es la bendición:
hacer averno el paraíso y viceversa.

Jale, jale siglo veinte,
te espera el cadalso.

Árre estúpida,
el circo ha vuelto
y hoy como siempre
matan a Maximiliano.
Somos los mismos paisajes,

las mismas sombras detenidas
en los días de canícula.
Somos depredadores de carne predecedera
y nuestra historia,
un libro de moral,
cada siglo se repite,
se aprende la lección:
todo es cíclico,
aunque la puta dialéctica
empuja al abismo,
como flecha al Sol,
como quién señala al condenado
pero nunca punza,
pero nunca cae,
es la otra vida,
la otrora muerte,
la moral del siervo,
del esclavo, del ciego;
maneras de gobernar,
confundir al enemigo,
San Jorge, San Pablo,
vade-retro.

Miraba diosa,
 fragante einfinito,
rebosante de origen,
primigenia como lo que
jamás= nunca termina de florecer.
Amares dijiste,
amares como en un principio la historia,
de toda la historia.
Cayó tu manto
y la sierpe
posó tu olvido. 

“Adiciones al Libro de las….” Juan Cú

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Cartel Consejo Nacional de Escritores Independientes. México. Internacional 1..JPG

Carolina Martínez, Minerva González Guzmán, María Barnard, Elizabeth Novoa, Adriana Gracida Fernández, Janitzio Villamar, Raúl Olguín, Felipe Gaytán, Juan Cú

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Miembros del Consejo Nacional de Escritores Independientes(CNEI).México

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Rafael H. Aguilar (Difusión Internacional), Carolina Barrera, Elías Nahamad Sittón (Relaciones Públicas), Carlos Chávez (Director), Rodrigo Rico, y Juan Cú (Presidente),   Lizbeth Vilchis (Maestra de Ceremonias)

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Presentación en el Instituto Italiano de Cultura de la Ciudad de México. Coyoacán.  México

El Consejo Nacional de Escritores Independientes (CNEI) está integrado por un grupo de profesionales con amplia experiencia en las labores de promoción, difusión y organización de eventos culturales, cuentan con una visión de crecimiento que busca consolidar, tanto al gremio de los escritores independientes, así como a los diferentes medios que se utilizan para difundir su trabajo. La crítica literaria y la traducción son los pilares fundamentales para incentivar el diálogo entre las nuevas propuestas literarias, por ello, el consejo ofrece su plataforma al esparcimiento intelectual y a la gestión de proyectos independientes.

El CNEI asesora escritores independientes con el fin de buscar espacios para la difusión de su trabajo. También actúa como enlace para unificar los movimientos de las nuevas tendencias de escritura y crea espacios para la crítica, difusión y traducción de las obras.

El CNEI hace una invitación a todas las personas que colaboran con proyectos independientes, para que se afilien a esta plataforma con miras de representación internacional. El trabajo en equipo con colectivos, editoriales y embajadas, propiciará que los alcances de cada pequeño grupo se magnifiquen y, de esta manera, tengan un mayor impacto en medios, propiciando el interés de las nuevas generaciones y obteniendo un mayor crecimiento en el ámbito literario.

Dar click aquí para ver la Página Oficial del Consejo Nacional de Escritores (CNEI)

 

cneiJuan Cú 1 Conseo Nacional de Escritores Independientes (CNEI)Juan Cú 2 Conseo Nacional de Escritores Independientes (CNEI)Carlos Chávez Consejo Nacional de Escritores Independientes (CNEI)Rafael H. Aguilar Consejo Nacional de Escritores Independientes (CNEI)Elía Nahamad Sittón Consejo Nacional de Escritores Independientes (CNEI)

CARLOS CHAVEZ YARAFAEL H AGUILAR YA 2juan cú credencial terminada

credencial carolina sello ultimo

 

Miembros Honoríficos

del Consejo Nacional

de Escritores Independientes.

México. Internacional

 

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Marlon L. Fick

(Escritor. Traductor de Literatura Interacional.

Kansas. E.E.U.U)

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Josep Lleixá Fernández

(Escritor. Traductor. Promotor de Literatura Internacional. Torredembarra. Barcelona)

 

 

 

Dámaso Manuel Martínez

 

    Dámaso Manuel Martínez

(Escritor. Argentina)

 

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Antonio Gamoneda

(Escritor. España)

 

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Carolina Martínez

(Escritora. Narradora. México)

 

 

 

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Asror Allayarov

(Escritor. Promotor Literario Internacional. Karshi, Qashqadaryo, Uzbekistan)

 

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Luz María López

(Escritora. Promotora de Literatura Internacional. Puerto Rico. E.E.U.U)

 

 

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Marisol Gutiérrez Garduño

(Escritora. Promotora Literaria y Artística. México)

 

 

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Felipe Gaytán Gaytán

(Escritor y Artísta Plástico)

 

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Raúl Olguín

(Escritor.Promotor Literario. México)

 

 

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Alberto Arankowsky

(Escritor. Crítico Literario. México)

 

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Fermín Gámez Hernández

(Escritor. Crítico Literario. Cádiz, España)

 

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Adriana Tafoya

(Escritora. Editora. México)

 

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Janitzio Villamar

(Escritor. Editor.México)

 

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Carlos Illescas

(Escritor. Guatemala)

 

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Tito Augusto Monterroso

(Escritor. Guatemala)

 

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Edmundo Valadés

(Escritor. Editor de la Revista El Cuento. México)

 

 

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José Manuel Cip

(Escritor. Promotor Cultural. México)

 

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Alan Casas

(Escritor. Promotor Literario. México)

 

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Marco Antonio Montes de Oca

(México)

 

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Alicia Reyes

(Escritora. Promotora Literaria. México)

 

 

Alfonso Reyes

Alfonso Reyes

(Escritor. Humanista. México)

 

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José Luis Bernal

(Escritor. Traductor. México)

 

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María Teresa Trejo Mendoza

(Escritora. Profesora. México)

 

 

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Xiluén Rabadán Malda

(Escritora. Artista Plástica. México)

 

 

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Graciela Salas Vega

(Escritora. Promotora Artística Internacional. México)

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Carmen de Aguinaga

(Escritora. Traductora. México)

 

 

 

Videos de la presentación del

Consejo Nacional de Escritores Indendientes (CNEI)

en el Instituto Italiano de Cultura de la Ciudad de México. Coyoacán.  México

 

 

 

 

 

 

 

 

Miembros del Consejo Nacional de Escritores Independientes. México . Internacional.

Rafael H. Aguilar (Difusión Internacional), Carolina Barrera, Elías Nahamad Sittón (Relaciones Públicas), Carlos Chávez (Director), Rodrigo Rico, y Juan Cú (Presidente),   Lizbeth Vilchis (Maestra de Ceremonias)

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Miembros del Consejo Nacional de Escritores Independientes México Internacional 1

Miembros del Consejo Nacional de Escritores Independientes México Internacional.3

Miembros del Consejo Nacional de Escritores Independientes México Internacional.2

 

Miembros del Consejo Nacional de Escritores Independientes México Internacional.4

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juan Cú En Concreto

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