Luz María López poeta, invitada al 3er. Pre Textos del Solsticio Internacional.

 

Luz María López

Semblanza

Luz María López Poeta, es invitada al Expo Coloquio virtual Internacional. Pre Textos del Solsticio. México, Cuba, Nicaragua, Colombia, Estados Unidos, Guinea Ecuatorial, Bulgaria, Argentina, Puerto Rico

Poeta, narradora, antóloga, editora en jefe, traductora y gestora cultural internacional. Autora bilingüe. Presidente del Comité Académico de la Feria Internacional del Libro Eugenio María de Hostos en Mayagüez, Puerto Rico. Premio Literario Kathak, Cumbre Internacional de Poetas de Dhaka, 2017; Premio “Shaan-E-Adab”, XI Festival Internacional de Escritores, Universidad de Udaipur, India, 2016. Participante invitada a múltiples Festivales de Poesía, Ferias del Libro, Congresos de Literatura. Su poesía está traducida a más de 20 idiomas y publicada en libros de autores selectos, revistas literarias y antologías internacionales. Es puertorriqueña.

Pintores y fotógrafos inspirados por poetas. Pendones, palabras, signos y colores entrelazados, fiesta profunda del arte. Pintor Javier Santiago Regalado, Poeta Luz María Lópe, Poema “Horas Muertas”; Pintora Gilda Genis; Poeta Juan Cú, Poema “Marilucier”. Organizan: Tres Soles, Mario M. Ávila, Rosy Perez

Instituto Juárez, Villahermosa.3er Expo-Coloquio Internacional Pre-textos de Solsticio 

Fuegos artificiales. Maridaje. Fiesta, jolgorio, corazones en alto y pendones. Esto es lo que buscamos. Maridar pintura y poesía, letras y trazos, pinceles y plumas, dedos y teclados, almas y mentes, sonrisas y sueños. Pintores y fotógrafos inspirados por palabras, signos y colores entrelazados, fiesta profunda del arte, exposición gloriosa de sentimientos. Desfile de manos, de cabezas, de inspiraciones y de inspirados.  

Imagina unos pendones, grandes, muy grandes, más de 60. Luego unas salas, en Villahermosa, en el espacio cultural de la UJAT, (UNIVERSIDAD JUÁREZ AUTÓNOMA DE TABASCO). Imagina la luz de Tabasco, entrando por los ventanales. Ahora, escucha las voces de los poetas. Imagina movimiento, aire, risas y abrazos. 

 

 

 

 

 

Sor a Juana Inés de la Crúz o Las Trampas de la Fé de Octavio Paz. Por Juan Cú

 

Juan Cú en El Palacio de las Bellas Artes1

¡Gracias por la excelente foto!
Marcos T. Cedeño. Fotógrafo Prof. del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) Tel:5533493839

 

El ensayo de Sor a Juana Inés de la Crúz o Las Trampas de la Fé (1982)

En el ensayo de Sor a Juana Inés de la Crúz o Las Trampas de la Fé, Octavio Paz lleva a cabo la crítica de la Iglesia del siglo XVII. Este libro sigue al pié de la letra y sin  menor desvío, como lo dice el autor, los señalamientos hitóricos e interpretaciones literarias  que se encuentran publicados en los cuatro tomos deLas Obras Completas de sor Juana Inés de la Crúz, recopiladas por  Alfonso Méndez Plancarte.

 

“Uso el texto de las Obras completas publicadas por el Fondo de Cultura Económica en cuatro volúmenes: I. Lírica personal (México, 1951); II. Villancicos y letras sacras (México, 1952); III. Autos y loas (México, 1955), y IV. Comedias, sainetes y prosa (México, 1957). Alfonso Méndez Plancarte fue el editor de los tres primeros volúmenes y el autor de los prólogos y las notas; a su muerte, Alberto G. Salceda, su amigo y colaborador, se encargó del cuarto tomo. Cito los poemas y los otros textos siguiendo la numeración de las mencionadas Obras completas. A veces abrevio algunos títulos: Respuesta por Respuesta a sor Filotea de la Cruz, Fama, por Fama y obras postumas, etcétera.”Octavio Paz. Prólogo. Sor a Juana Inés de la Crúz o Las Trampas de la Fé. Seix Barral. Biblioteca Breve. 1982. Barcelona, España

Sí todavía fuése vivo el Padre Alfonso Méndez Plancarte 1909-1955, el más completo  comentarista de la obra de Sor Juana Inés de la Crúz  y recopilador de los cuatro tomos  de Las obras completas de Sor Juana, con más de mil citas (argumentativas y de señalamiento) en los cuatro vólúmenes en la edición del Fondo de Cultura Económica, que todas ellas conformarían un quinto libro, el propio Don Octavio Paz lo pensaría mejor en escribir el ensayo sobre sor Juana, ¿lo pensó?,  porque de ser así no se hubiése quitado de encima lapersonalidad inquietante de Don Alfonso Méndez Plancarte que toda su vida fue un crítico muy agudo y severo, al grado de regañar- criticar públicamente ( en revistas y periódicos de la época) al investigador literario Ermilio Abreu Gómez, por sus imprecisiones históricas y  literarias sobre los datos de la biblioteca de Sor Juana:Bibliografía y biblioteca ( Imprenta de la Secretaría de Relaciones Exteriores, 1934. 455 pags. Ermilo Abreu G. Libro que ya no se edita, y es difícil encontrar un ejemplar)  Éstas imprecisiones se encuentran citadas, rectificadas,  y desiminadas en su mayoría y a lo largo y ancho en los cuatro tomos mencionados de la Obras Completas de sor Juana Ed.  Fondo de Cultura Económica. México).



 Foto arriba: Alfonso Méndez Plancarte

 

NOTA: Ermilo Abreu Gómez (México 1874-1971) fue el que redescubrió a la monja Sor Juana en el siglo XX, Poesías completas, Botas, 1940. Antes Amado Nervo:Juana de Asbaje, ensayo, biografía de Sor Juana Inés de la Cruz  (1910).
Pero Ermilo Abreu con su edición crítica a la obra de Sor Juana Inés de la Cruz, dió impulso a una novedad (moda)en los medios impresos que culminó  con la llamada Sorjuanía muy semejante al fenómeno  ocurrido, varias décadas después, en los años noventa del siglo XX con la personalidad de Frida Kahlo, la fridomanía — ¿Moda y publicidad de los medios?–

Ermilo Abreu Gómez (1874-1971)

 Regresando hubo una época desde el siglo XVIII hasta el XX en que nadie en México se acordaba de ella, estaba en el olvido de los mexicanos, pero después de la publicación: Sor Juana Inés de la Cruz, Bibliografía y biblioteca (1934, Imprenta de la Secretaría de Relaciones Exteriores) de Don Ermilo Abreu, debió exasperar tanto a Don Alfonso Méndez Plancarte, al grado de regañarlo públicamente por las imprecisiones que abundan en el libro, que, hasta la fecha  no se publica ese libro, ni se encuentra en ninguna parte. Bibliografía y biblioteca (1934) libro producto de una investigación exhaustiva en en tiempo y erudición, pero después de la crítica pública, el libro de Ermilo Abreu quedó en el perpetuo olvido hasta el presente. 

Es de hacer notar también que en ese tiempo estaba de moda investigar las biliografías de los autores viejos por parte de los escritores jóvenes de principios de siglo con el fin de adelantarse y facilitar la tarea a los críticos e  investigadores en el futuro. Recuérdese por ejemplo, después de la muerte de Amado Nervo ( México 1870 – Uruguay 1919), inmediatamente Alfonso Reyes (1889-1957) se dió a la tarea de investigar  la bibliografía general  de Amado Nervo; de los libros  publicados por las pequeñas y anónimas tipografías de la época por todo el continente americano para organizar la publicación de las obras completas del finado.

Jorge Luis Borges y Henríquez Ureña Por Juan Cu

Juan Cú en El Palacio de las Bellas Artes1

¡Gracias por la excelente foto!
Marcos T. Cedeño. Fotógrafo Prof. del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) Tel:5533493839

pedro 1«Tengo la impresión de que Henríquez Ureña – claro que es absurdo decir eso- había leído todo, Todo. Y al mismo tiempo, que él no usaba eso para abrumar en la conversación. Era un hombre muy cortés, y -como los japoneses- prefería que el interlocutor tuviera razón, lo cual es una virtud bastante rara, sobre todo en este país, ¿no?». (Jorge Luis Borges)…..Junto a Borges escribió “Antología clásica de la literatura argentina”. Borges recordaba “Yo soy tan haragán y tan ineficaz, que Henriquez Ureña hizo todo el trabajo, y sin embargo el insistió en que yo cobrara lo que me tocaba de la venta del libro, lo cual era evidentemente injusto y yo se lo dije”

(Leila Guerriero; libro Plano Americano; “El Extranjero”)

portada

Aquél humanista excelso quizás único en el continente, hubo de viajar durante años y años entre Buenos Aires y La Plata con su portafolios cargado de deberes de chicos insignificantes, deberes que debían ser corregidos con minuciosa paciencia y con invariable honestidad en largas horas nocturnas que aquél maestro quitaba a los trabajos de creación humanística. “¿Porque pierde tiempo en eso? Le dije alguna vez, apenado al ver como pasaban sus años en tareas inferiores. Me miró con una suave sonrisa y su reconvención llego con pausada y levísima ironía “porque entre ellos puede haber un futuro escritor”

(Rafael Alberto Arrieta; escritor y profesor universitario argentino “Lejano Ayer” Ediciones Culturales Argentinas)

“Mi carrera literaria comienza a raíz de una publicación mía que comentaba el libro de Adolfo Bioy Casares “La Invención de Morel” cuando me llamó mi antiguo profesor del colegio, Don Pedro Henriquez Ureña, gran maestro, modelo de lo que debe ser un buen latinoamericano. El fue nuestro maestro de lenguaje, él nos enseñó a usar la palabra justa a rehuir por igual del purismo académico que es anquilosante y la novedad estúpida, nos enseñó a hablar un lenguaje castellano, que sea a la vez expresivo y correcto. Nos enseñó el misterio y la maravilla de la lengua castellana y a leerla con matices propios”

(Ernesto Sábato)

 

“Doy mis razones. Hacia 1867 el capitán Burton ejerció en el Brasil el cargo de cónsul británico; en julio de 1942 Pedro Henríquez Ureña descubrió en una biblioteca de Santos un manuscrito suyo que versaba sobre el espejo que atribuye el Oriente a Iskandar Zú al-Karnayn, o Alejandro Bicorne de Macedonia.”

El Aleph. J.L. Borges..

aleph-01

“El lugar era la Facultad de Filosofía y Letras; la hora, el atardecer. Todo (como suele ocurrir en los sueños) era un poco distinto; una ligera magnificación alteraba las cosas. Elegíamos autoridades; yo hablaba con Pedro Henríquez Ureña, que en la vigilia ha muerto hace muchos años. Bruscamente nos aturdió un clamor de manifestación o de murga. Alaridos humanos y animales llegaban desde el Bajo. Una voz gritó: “¡Ahí vienen!” y después “¡Los Dioses! ¡Los Dioses!” Cuatro o cinco sujetos salieron de la turba y ocuparon la tarima del Aula Magna.”

El hacedor. J.L.Borges

BORGES-EL HACEDOR

“El Sueño De Pedro Henríquez Ureña
El sueño que Pedro Henríquez Ureña tuvo en el alba de uno de los días de 1946 curiosamente no constaba de imágenes sino de pausadas palabras. La voz que las decía no era la suya pero se parecía a la suya. El tono, pese a las posibilidades patéticas que el tema permitía, era impersonal y común. Durante el sueño, que fue breve. Pero sabía que estaba durmiendo en su cuarto y que su mujer estaba a su lado. En la oscuridad el sueño le dijo:
Hará una cuantas noches, en una esquina de la calle de Córdoba, discutiste con Borges la invocación del anónimo sevillano Oh Muerte, ven callada como sueles venir en la saeta. Sospecharon que era el eco deliberado de algún texto latino, ya que esas traslaciones correspondían a los hábitos de una época, del todo ajeno a nuestro concepto de plagio, sin duda menos literario que comercial. Lo que no sospecharon, lo que no podían sospechar, es que el diálogo era profético. Dentro de una horas, te apresurarás por el último andén de Constitución, para dictar tu clase en la universidad de La Plata. Alcanzarás el tren, pondrás la cartera en la red y te acomodarás en tu asiento, junto a la ventanilla. Alguien, cuyo nombre no sé pero cuya cara estoy viendo, te dirigirá una palabras. No le contestarás, porque estarás muerto. Ya te habrás despedido como siempre de tu mujer y de tus hijas. No recordarás este sueño porque tu olvido es necesario para que se cumplan los hechos.”

El oro de los tigres. J.L. Borges

portada 3

 

Bioy Casares. Borges. Diario. Editorial Destino. Barcelona España, 2006, 1664 Páginas

 

Henriquez Hureña“(El Dominicano Pedro Henriquez Ureña (1884 – 1946) a lo largo de una carta aRodríguez Feo, un minucioso e implacable ataque a Borges.

Borges: ” No me extraña que fuera ladino. Tenía una sonrisita compradora.”

1. «Tu admiración por Borges me parece exagerada (afirma  Henriquez Ureña) […]. Borges tiene aberraciones terribles; detesta a Francia y a España; todo lo inglés le parece bien; mucho de lo yanqui; no le gusta Grecia. Si no las conociera, se podría comprender, pero lo grave es que las conoce.
De Inglaterra, sólo detesta lo que se parece a lo latino; Keats y Shelley […].

En literatura, a Borges sólo le interesa el mecanismo […]; el contenido humano le es indiferente. [… ] En resumen, nada de lo humano le atrae; para que una novela o un drama le interesen, se necesita que sean: 1. fantásticos; 2. historias de locos; 3. puzzles de tipo policial. Como idioma, sí, te diré, es estupendo; no se equivoca nunca […]. Como estilo es muy personal; pero es un modelo muy peligroso, porque sólo tiene un tono y no una serie de tonos […]» [Carta del 19 de mayo de 1945. In: PEDRO HENRÍQUEZ UREÑA, P., Selección de ensayos. TSuba Casa de las Américas, 1969]. Bioy Casares. Borges. Diario. Ed. Destino. Barcelona España, 2006, 1664 Páginas.

Juan Cú. Homenaje a Edmundo Valadés. Revista El Cuento, La Muerte tiene Permiso.

Juan Cú

¡Gracias por la excelente foto!
Marcos T. Cedeño. Fotógrafo Prof. del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) Tel:5533493839

La muerte tiene permiso.
Homenaje a don Edmundo Valadés.
El estilo es la frase, que se escribe y habla. J. Cú
Con el escritor Don Edmundo Valadés (1915-1994), asistí a su taller de cuento en el Museo Carrillo Gil de la Av. Revolución, México D.F., desde 1988 a 1994 y me convertí, con el tiempo, en juez para la entrega de las famosas minificciones narrativas que se pagaban con $ 1000 mil pesos) por parte de la Revista El Cuento, revista de narraciones cortas que apareció en el año de 1964 hasta la muerte de Don Edmundo, su dueño.
Allí trabajaron, en la redacción de la Revista El Cuento, escritores como Juan Rulfo, Eraclio Zepeda… Colaboré como asesor del maestro Don Edmundo Valadés para la realización de los últimos libros de cuentos de autores nacionales y extranjeros con el formato de la propia revista El Cuento, en vida del maestro (1992), durante mi visita al taller de la Av. Revolución.
La editorial El Cuento se encontraba en las calles de Popocatépetl al sur de la ciudad, pero se vendería con todo y deudas a la esposa joven de un anciano prestamista que daba dinero a don Edmundo para solventar los gastos de la editorial y aumentar más la deuda con sus intereses a la alza, que transcurriendo el tiempo, la deuda sería impagable. Luego supimos que sobre el terreno de la editorial se levantaría un alto edificio departamental.
La mujer llegaba siempre acompañada de su gallardo chofer uniformado, que luego supimos era su consejero en economías y su particular e íntimo, y se presentaban los dos sin la presencia del anciano marido, a la hora exacta en tiempo de finalizar su plática don Edmundo, en su taller de narrativa para luego llevárselo a la casa de ella, que para qué no le vaya a pasar nada, a pesar de nuestras súplicas cada semana de que lo dejasen en paz y perdonaran su deuda pero no hacían caso de nuestras rogativas de cada uno de los asistentes al taller de narrativa, sobre todo el chofer grandulón que se burlaba de nosotros, y se llevaban a don Edmundo como si fuera un prisionero de la deuda de ésta bella y mal aconsejada mujer.
(Éste chofer asistió, años atrás, en el taller de narrativa de don Edmundo, era el hijo de un luchador famoso llamado El Tenebras, o algo así, él mismo me lo dijo a mí, él no quería seguir el oficio de su padre, me contó)
Nadie de los que participábamos pudo hacer nada por evitar la quiebra de la editorial El Cuento, ni siquiera su propio hermano que trabajaba en la editorial.
Con el tiempo, Don Edmundo, ya enfermo, agonizaba. El contrato de la deuda en México y en todas partes del mundo civilizado es explícito y especifica:
“Art. 66. Ningún hijo de la chingada tiene más autoridad que la mujer del prestamista después de morir el deudor…”, a pesar de que otro artículo más adelante rezaba confusamente en lo contrario.
Antes de morir, don Edmundo nos pedía desesperadamente a los asistentes al taller de narrativa, comprásemos la revista o la robásemos de lss repisas de los centros comerciales Zeinvors, lugar donde la editorial recibía la mayor parte de sus ganancias. (Zeinvorscuenta con más 150 sucursales actualmente).
Mientras se vendía la editorial, y don Edmundo, moría, hubo un lapso de tiempo en que nos reunimos trabajadores y consejo de la revista y los ex-asistentes al taller de narrativa, decidimos por votación unánime que había que hacer a unlado al chofer de la esposa joven del prestamista para mantener los puestos de trabajo y la dignidad de la anciana e impoluta revista El Cuento, al menos por algún tiempo más en que los viejos trabajadores de la revista resuelven el futuro de sus vidas... Un clavo saca otro clavo, una muerte también, o quizá, no, pero no se nos ocurrió otra cosa, ni había tiempo para más, que no se diga que no hicimos el esfuerzo a nombre de don Edmundo por cambiar las cosas para beneficio de los demás.
La responsabilidad cayó en mí persona, dijeron los votantes y como argumento me explicaron, que yo:
    Pus que hablaba bonito como don Edmundo y acudía cada semana a su taller de cuento; que nadie sospecharía al acercarme al chofer… pus, que ya me conocía ese tal por cual, y que sería fácil mandarlo a los infiernos al copetudo e ignorante…, ese, que sólo sabía manejar un automóvil negro y abrir delicadamente sus dos, perdón, sus cuatro puertas a la señora dama del prestamista.
Dentro del velatorio de la funeraria Cayosso sobre la amplia loseta blanca de la sala, entre homenajes, discursos y llantos de la gran cantidad de asistentes por don Rdmundo, se llevaría acabo la fatal encomienda de los trabajadores y el consejo de la revista
    Más tarde, en el recinto fúnebre, estaban todos lo que deberían estar, menos el chofer del prestamista.
                   Dieron las doce de la noche y fui a visitar por última vez el ataúd.
Miraba el pálido rostro de don Edmundo, postrado tras el cristal del ataúd negro, se le veía encontrando, él mismo, por fin, su merecido descanso en este mundo vil y abyecto, al mismo tiempo, me hacía recordar al verlo tras el vidrio, su otro rostro triste pero esperanzado tras el cristal del automóvil cuando era transportado por el desafortunado chofer cada semana al despedirlo de su taller de narrativa en la Av. Revolución.
A la memoria mía le dictaba constante, lo sé, el mismísimo don Edmundo, las últimas frases de su libro “La muerte tiene permiso.”
(El libro lleva el título del primer cuento y es el más importante y diferente de los dieciocho restantes. “El impacto de este cuento fue tal que el autor pasó a la historia como el autor de La muerte tiene permiso” )
                  En vida, díjome don Edmundo, que su mejor cuento lo había revisado Juan Rulfo, el autor del Pedro Páramo:
          —“pos muchas gracias por el permiso (don Edmundo), porque como nadie hacía caso, desde ayer Oliverio Garrison, el chofer, está difunto.” Juan Cú
La imagen puede contener: 1 personaNo hay ninguna descripción de la foto disponible.
La muerte tiene permiso
Edmundo Valadés
Sobre el estrado, los ingenieros conversan, ríen. Se golpean unos a otros con bromas
incisivas. Sueltan chistes gruesos cuyo clímax es siempre áspero. Poco a poco su atención se concentra en el auditorio. Dejan de recordar la última juerga, las intimidades de la muchacha que debutó en la casa de recreo a la que son asiduos. El tema de su charla son ahora esos hombres, ejidatarios congregados en una asamblea y que están ahí abajo, frente a ellos.
-Sí, debemos redimirlos. Hay que incorporarlos a nuestra civilización, limpiándolos por
fuera y enseñándolos a ser sucios por dentro…
-Es usted un escéptico, ingeniero. Además, pone usted en tela de juicio nuestros esfuerzos, los de la Revolución.
-¡Bah! Todo es inútil. Estos jijos son irredimibles. Están podridos en alcohol, en ignorancia. De nada ha servido repartirles tierras.
-Usted es un superficial, un derrotista, compañero. Nosotros tenemos la culpa. Les hemos dado las tierras, ¿y qué? Estamos ya muy satisfechos. Y el crédito, los abonos, una nueva técnica agrícola, maquinaria, ¿van a inventar ellos todo eso?
El presidente, mientras se atusa los enhiestos bigotes, acariciada asta por la que iza sus dedos con fruición, observa tras sus gafas, inmune al floreteo de los ingenieros. Cuando el olor animal, terrestre, picante, de quienes se acomodan en las bancas, cosquillea su olfato, saca un paliacate y se suena las narices ruidosamente. Él también fue hombre del campo.
Pero hace ya mucho tiempo. Ahora, de aquello, la ciudad y su posición solo le han dejado el pañuelo y la rugosidad de sus manos.
Los de abajo se sientan con solemnidad, con el recogimiento del hombre campesino que penetra en un recinto cerrado: la asamblea o el templo. Hablan parcamente y las palabras que cambian dicen de cosechas, de lluvias, de animales, de créditos. Muchos llevan sus itacates al hombro, cartucheras para combatir el hambre. Algunos fuman, sosegadamente, sin prisa, con los cigarrillos como si les hubieran crecido en la propia mano.
Otros, de pie, recargados en los muros laterales, con los brazos cruzados sobre el pecho, hacen una tranquila guardia.
El presidente agita la campanilla y su retintín diluye los murmullos. Primero empiezan los ingenieros. Hablan de los problemas agrarios, de la necesidad de incrementar la
producción, de mejorar los cultivos. Prometen ayuda a los ejidatarios, los estimulan a
plantear sus necesidades.
-Queremos ayudarlos, pueden confiar en nosotros.
Ahora, el turno es para los de abajo. El presidente los invita a exponer sus asuntos. Una mano se alza, tímida. Otras la siguen. Van hablando de sus cosas: el agua, el cacique, el crédito, la escuela. Unos son directos, precisos; otros se enredan, no atinan a expresarse. Se rascan la cabeza y vuelven el rostro a buscar lo que iban a decir, como si la idea se les hubiera escondido en algún rincón, en los ojos de un compañero o arriba, donde cuelga un candil.
Allí, en un grupo, hay cuchicheos. Son todos del mismo pueblo. Les preocupa algo grave.
Se consultan unos a otros: consideran quién es el que debe tomar la palabra.
-Yo crioque Jilipe: sabe mucho…
-Ora, tú, Juan, tú hablaste aquella vez…
No hay unanimidad. Los aludidos esperan ser empujados. Un viejo, quizá el patriarca,
decide:
-Pos que le toque a Sacramento…
Sacramento espera.
-Ándale, levanta la mano…
La mano se alza, pero no la ve el presidente. Otras son más visibles y ganan el turno.
Sacramento escudriña al viejo. Uno, muy joven, levanta la suya, bien alta. Sobre el bosque de hirsutas cabezas pueden verse los cinco dedos morenos, terrosos. La mano es descubierta por el presidente. La palabra está concedida.
-Órale, párate.
La mano baja cuando Sacramento se pone en pie. Trata de hallarle sitio al sombrero. El sombrero se transforma en un ancho estorbo, crece, no cabe en ningún lado. Sacramento se queda con él en las manos. En la mesa hay señales de impaciencia. La voz del presidente salta, autoritaria, conminativa:
-A ver ese que pidió la palabra, lo estamos esperando.
Sacramento prende sus ojos en el ingeniero que se halla a un extremo de la mesa. Parece que solo va a dirigirse a él; que los demás han desaparecido y han quedado únicamente ellos dos en la sala.-Quiero hablar por los de San Juan de las Manzanas. Traímos una queja contra el Presidente Municipal, que nos hace mucha guerra y ya no lo aguantamos. Primero les quitó sus tierritas a Felipe Pérez y a Juan Hernández, porque colindaban con las suyas. Telegrafiamos a México y ni nos contestaron. Hablamos los de la congregación y pensamos que era bueno ir al Agrario, pa la restitución. Pos de nada valieron las vueltas ni los papeles, que las tierritas se le quedaron al Presidente Municipal.
Sacramento habla sin que se alteren sus facciones. Pudiera creerse que reza una vieja
oración, de la que sabe muy bien el principio y el fin.
-Pos nada, que como nos vio con rencor, nos acusó quesque por revoltosos. Que parecía
que nosotros le habíamos quitado sus tierras. Se nos vino entonces con eso de las cuentas; lo de los préstamos, siñor, que dizque andábamos atrasados. Y el agente era de su mal parecer, que teníamos que pagar hartos intereses. Crescencio, el que vive por la loma, por ai donde está el aguaje y que le intelige a eso de los números, pos hizo las cuentas y no era verdá: nos querían cobrar de más. Pero el Presidente Municipal trajo unos señores de México, que con muchos poderes y que si no pagábamos nos quitaban las tierras. Pos como quien dice, nos cobró a la fuerza lo que no debíamos…
Sacramento habla sin énfasis, sin pausas premeditadas. Es como si estuviera arando la
tierra. Sus palabras caen como granos, al sembrar.
-Pos luego lo de m’ijo, siñor. Se encorajinó el muchacho. Si viera usté que a mí me dio
mala idea. Yo lo quise detener. Había tomado y se le enturbió la cabeza. De nada me valió
mi respeto. Se fue a buscar al Presidente Municipal, pa reclamarle… Lo mataron a la mala, que dizque se andaba robando una vaca del Presidente Municipal. Me lo devolvieron difunto, con la cara destrozada…
La nuez de la garganta de Sacramento ha temblado. Soo eso. Él continúa de pie, como un árbol que ha afianzado sus raíces. Nada más. Todavía clava su mirada en el ingeniero, el mismo que se halla al extremo de la mesa.
-Luego, lo del agua. Como hay poca, porque hubo malas lluvias, el Presidente Municipal cerró el canal. Y como se iban a secar las milpas y la congregación iba a pasar mal año, fuimos a buscarlo; que nos diera tantita agua, siñor, pa nuestras siembras. Y nos atendió con malas razones, que por nada se amuina con nosotros. No se bajó de su mula, pa perjudicarnos…
Una mano jala el brazo de Sacramento. Uno de sus compañeros le indica algo. La voz de Sacramento es lo único que resuena en el recinto.
-Si todo esto fuera poco, que lo del agua, gracias a la Virgencita, hubo más lluvias y medio salvamos las cosechas, está lo del sábado. Salió el Presidente Municipal con los suyos, que son gente mala y nos robaron dos muchachas: a Lupita, la que se iba a casar con Herminio,  y a la hija de Crescencio. Como nos tomaron desprevenidos, que andábamos en la faena, no pudimos evitarlo. Se las llevaron a fuerza al monte y ai las dejaron tiradas. Cuando regresaron las muchachas, en muy malas condiciones, porque hasta de golpes les dieron, ni siquiera tuvimos que preguntar nada. Y se alborotó la gente de a deveras, que ya nos cansamos de estar a merced de tan mala autoridad.
Por primera vez, la voz de Sacramento vibró. En ella latió una amenaza, un odio, una
decisión ominosa.
-Y como nadie nos hace caso, que a todas las autoridades hemos visto y pos no sabemos
dónde andará la justicia, queremos tomar aquí providencias. A ustedes -y Sacramento
recorrió ahora a cada ingeniero con la mirada y la detuvo ante quien presidía-, que nos prometen ayudarnos, les pedimos su gracia para castigar al Presidente Municipal de San Juan de las Manzanas. Solicitamos su venia para hacernos justicia por nuestra propia mano…
Todos los ojos auscultan a los que están en el estrado. El presidente y los ingenieros,
mudos, se miran entre sí. Discuten al fin.
-Es absurdo, no podemos sancionar esta inconcebible petición.
-No, compañero, no es absurda. Absurdo sería dejar este asunto en manos de quienes no han hecho nada, de quienes han desoído esas voces. Sería cobardía esperar a que nuestra justicia hiciera justicia, ellos ya no creerán nunca más en nosotros. Prefiero solidarizarme con estos hombres, con su justicia primitiva, pero justicia al fin; asumir con ellos la responsabilidad que me toque. Por mí, no nos queda sino concederles lo que piden.
-Pero somos civilizados, tenemos instituciones; no podemos hacerlas a un lado.
-Sería justificar la barbarie, los actos fuera de la ley.
-¿Y qué peores actos fuera de la ley que los que ellos denuncian? Si a nosotros nos
hubieran ofendido como los han ofendido a ellos; si a nosotros nos hubieran causado menos daños que los que les han hecho padecer, ya hubiéramos matado, ya hubiéramos olvidado una justicia que no interviene. Yo exijo que se someta a votación la propuesta.
-Yo pienso como usted, compañero.
-Pero estos tipos son muy ladinos, habría que averiguar la verdad. Además, no tenemos autoridad para conceder una petición como esta.
Ahora interviene el presidente. Surge en él el hombre del campo. Su voz es inapelable.
-Será la asamblea la que decida. Yo asumo la responsabilidad.
Se dirige al auditorio. Su voz es una voz campesina, la misma voz que debe haber hablado allá en el monte, confundida con la tierra, con los suyos.
Se pone a votación la proposición de los compañeros de San Juan de las Manzanas. Los que estén de acuerdo en que se les dé permiso para matar al Presidente Municipal, que levanten la mano…
Todos los brazos se tienden a lo alto. También las de los ingenieros. No hay una sola mano que no esté arriba, categóricamente aprobando. Cada dedo señala la muerte inmediata, directa.
-La asamblea da permiso a los de San Juan de las Manzanas para lo que solicitan.
Sacramento, que ha permanecido en pie, con calma, termina de hablar. No hay alegría ni dolor en lo que dice. Su expresión es sencilla, simple.
-Pos muchas gracias por el permiso, porque, como nadie nos hacía caso, desde ayer el
Presidente Municipal de San Juan de las Manzanas está difunto.
FIN

Tres aproximaciones a Octavio Paz. Por Juan Cú

juan cú Ricardo Paz Uso

Ricardo Paz Uso y Juan Cú

 

 

 TRES APROXIMACIONES A OCTAVIO PAZ.
los libros que nacen de otros libros
Por Juan Cu

“El mexicano no quiere ser ni indio ni español. Tampoco quiere descender de ellos. Los niega” (Octavio Paz)

¡O Ínclito sábio autor muy seyente! 
Otra, y aun otra vegada yo lloro, 
Porque Castilla perdió tal tesoro, 
No conocido delante la gente.
 Perdio los tus libros sin ser conocidos

  
Y como en exequias te fueron ya luego;
Unos metidos al avido fuego,

Y otros sin orden no bien repartidos.

 Juan de Mena (1411 – 1456)

Piedra de Sol (1957)

En 1956 se publican fragmentos del poema Piedra de Sol en Cuadernos de París y en la  Botteghe Oscure de la ciudad de Roma, en México en la Revista Mexicana de Literatura. ( 584 endecasílabos  sucesivamente que responden a la tradición antigua española del verso y no del largo camino de las variadas vanguardias modernas ( entre 1914-1939 )  del siglo XX en que se vivió el vanguardísmo, sus mejores resplandores  a corto plazo y la opacidad de sus propuestas: dadaísmo, ultraísmo, surrealismo, estridentísmo, etc. ) 
 En 1957, año de la publicación formal del poema Piedra de Sol, Octavio Paz  y  José Gorostiza convivían en las mismas oficinas de la Secretaría de Relaciones Exteriores. 

José Gorostiza, la inteligencia del grupo los Contemporáneos, autor del poema Muerte Sin Fin. (1939) ( Muerte sin Fin es una silva que responde a la tradición antigua y española del verso y no a la vanguardia de los años treinta del siglo  XX, tiempo en que fue escrito ) , quisá el mejor poema del siglo XX en México. 
Gorostiza conocería previamente el poema Piedra de Sol de Octavio Paz, y poemas de otros autores, como por ejemplo, el poema de Jorge Cuesta (1903-1942)  Canto a un Dios Mineral ( una silva que también responde a la tradición española del verso y no a la vanguardia del s. XX de su tiempo)  Publicado después de la muerte del autor en 1942. Jorge Cuesta escribíría  el poema en 1938, pero a decir José Gorostiza, “llevaba acariciando el proyecto desde tiempo antes.”

No, todavía se esconde, se guarda, el nacido en México lo acentúa el entorno natural que lo rodea, el mexicano es parte del paisaje. Es lo único realmente suyo. Todo grupo indígena en México guarda con celo sus papeles, su historia, es lo único que los autoriza para continuar; sus papeles y su palabra es su calendario de piedra, que no importando ahora se encuentre escondido en un museo nacional, antes lo estaba dentro, eclipsado y quieto, resguardado en el templo mayor. Ahí, o donde sea que esté, cuenta de infinito los días su redondez de piedra, el sagrado corazón de la piedra inerme y silenciosa de escritura  por todos los siglos. J.Cú

Octavio Paz se dió cuenta de eso que se llama “tiempo mexicano” y escribió su poema Piedra de Sol, (no lo dudo) aunque el papel amate o la piel donde se ecribió la historia antigua de México se desintegre por el tiempo, el mexicano descendiente  copia de nueva cuenta en papel virgen el número y la tragedia, tal y como estaba escrito en el original antiguo, es decir, copian hasta la firma de sus antepasados sobre los nuevos códices, de ahí las falsificaciones (copias del original ) que han encontrado y reportado los antropólogos del presente por todo México. Pero los nuevos sacerdotes de la ciencia no quieren saberlo, no especulan, y arrojan al cielo sus hipótesis para comprobar sus inquisiciones, y como Santo Tomás esperan  un milagro en el hallázgo a sus ojos de encontrar un papel perdido e histórico de hace 500 años impoluto por el tiempo. No lo van a encontrar… 

  El Laberinto de la Soledad;
 Conjunciones y Disyunciones;
 El Arco y la Lira; Sor Juana o las Trampas de la Fe.
(los datos y los prólogos)

Algunos datos sobre El Laberinto de la Soledad (1950)

La crítica de finales de los años 50 del siglo XX encuentra ciertas influencias en el Libro El Laberinto de la Soledad de O. Paz, influencias del grupo  Hiperión que se dedicaba a investigar sobre la realidad de México y lo mexicano sobre la base del pensamiento europeo, la fenomenología, el existencialismo e historicísmo. Integrantes: Emilio  Uranga  (1921-1988),  Jorge  Portilla  (1918-1963), Luis Villoro (n. 1922), Ricardo Guerra (1927-2007), Joaquín Sánchez McGregor(1925-2008), Salvador Reyes Nevares (1922-1993)  y Fausto Vega(n. 1922). Leopoldo Zea (1912-2004) cuyo director fue el filósofo español José Gaos, éste secretario de José Ortega y Gasset (España 1883-1955) y también de la lecturas del filósofo mexicano Samuel Ramos (1897-1958).

El Laberinto de la Soledad.  es un ensayo, que pudo haber sido una novela, según ha dicho su propio autor. Pudiera ser (es) una Novela en analogíaymuy ajena a otra que él mismo describe: 

” ¿antropología o ficción literaria? Se dirá que mi pregunta es ociosa: documento antropológico o ficción, el significado de la obra es el mismo. La ficción literaria es ya un documento etnográfico y el documento, como sus críticos más encarnizados lo reconocen, posee indudable valor literario.”
Octavio Paz, Prólogo a Las Enseñanzas de Don Juan The Teachings of Don Juan: A Yaqui Way of Knowledge, 1968, tesis universitaria) de Carlos Castaneda (Perú 1925-EE.U.U. 1998) 

Foto arriba Carlos Castaneda

 El ensayo Conjunciones y disyunciones (1969)

El ensayo Conjunciones y disyunciones su principio y ¿por qué no? también su fin  está en el prólogo publicado por él en La nueva edición de La Picardía Mexicana de Armando Jiménez (México. 1917-2010). 

“Mi amigo Armando Jiménez me propuso que escribiese el prólogo a su libro Nueva Picardía Mexicana. Acepté y no había escrito sino unos cuantas páginas cuando me di cuenta de que, en lugar de ceñirme al tema, me perdía en vagabundeos y divagaciones. Decidí seguir a mi pensamiento sin tratar de guiarlo y el resultado fue este texto: comienza por ser un comentario al libro de Jiménez pero pronto me interné por regiones distintas, aunque colindantes con la picardía. Lo he dividido en dos partes, que pueden describirse así: Reflexiones sobre una metáfora y los términos o caras que la componen, seguidas de ejemplos que muestran cómo dichos términos se asocian o disocian.”
Delhi, a 22 de septiembre 1968. O. Paz. 

 Foto arriba Armando Jiménez-Farías
(Primo del canta -autor Jose Alfredo Jiménez)

 

El Arco y  la Lira (1956)

El Arco y  la Lira es un ensayo que quiere ver la poesía universal  desde las lecturas alemanas e inglesas del romanticismo a diferencia de la postura anterior de Alfonso Reyes ( México 1889-1959) de verlos desde sus trabajos de los griegos clásicos del meditarráneo. 

Foto arriba: Alfonso Reyes Ochoa   El Paisaje en la Poesía Mexicana del S. XIX

El ensayo de Sor a Juana Inés de la Crúz o Las Trampas de la Fé (1982)

En el ensayo de Sor a Juana Inés de la Crúz o Las Trampas de la Fé, Octavio Paz lleva a cabo la crítica de la Iglesia del siglo XVII. Este libro sigue al pié de la letra y sin  menor desvío, como lo dice el autor, los señalamientos hitóricos e interpretaciones literarias  que se encuentran publicados en los cuatro tomos de Las Obras Completas de sor Juana Inés de la Crúz, recopiladas por  Alfonso Méndez Plancarte.

“Uso el texto de las Obras completas publicadas por el Fondo de Cultura Económica en cuatro volúmenes: I. Lírica personal (México, 1951); II. Villancicos y letras sacras (México, 1952); III. Autos y loas (México, 1955), y IV. Comedias, sainetes y prosa (México, 1957). Alfonso Méndez Plancarte fue el editor de los tres primeros volúmenes y el autor de los prólogos y las notas; a su muerte, Alberto G. Salceda, su amigo y colaborador, se encargó del cuarto tomo. Cito los poemas y los otros textos siguiendo la numeración de las mencionadas Obras completas. A veces abrevio algunos títulos: Respuesta por Respuesta a sor Filotea de la Cruz, Fama, por Fama y obras postumas, etcétera.”Octavio Paz. Prólogo. Sor a Juana Inés de la Crúz o Las Trampas de la Fé. Seix Barral. Biblioteca Breve. 1982. Barcelona, España

Sí todavía fuése vivo el Padre Alfonso Méndez Plancarte 1909-1955, el más completo  comentarista de la obra de Sor Juana Inés de la Crúz  y recopilador de los cuatro tomos  de Las obras completas de Sor Juana, con más de mil citas (argumentativas y de señalamiento) en los cuatro vólúmenes en la edición del Fondo de Cultura Económica, que todas ellas conformarían un quinto libro, el propio Don Octavio Paz lo pensaría mejor en escribir el ensayo sobre sor Juana, ¿lo pensó?,  porque de ser así no se hubiése quitado de encima lapersonalidad inquietante de Don Alfonso Méndez Plancarte que toda su vida fue un crítico muy agudo y severo, al grado de regañar- criticar públicamente ( en revistas y periódicos de la época) al investigador literario Ermilio Abreu Gómez, por sus imprecisiones históricas y  literarias sobre los datos de la biblioteca de Sor Juana: Bibliografía y biblioteca ( Imprenta de la Secretaría de Relaciones Exteriores, 1934. 455 pags. Ermilo Abreu G. Libro que ya no se edita, y es difícil encontrar un ejemplar)  Éstas imprecisiones se encuentran citadas, rectificadas,  y desiminadas en su mayoría y a lo largo y ancho en los cuatro tomos mencionados de la Obras Completas de sor Juana Ed.  Fondo de Cultura Económica. México).




 Foto arriba: Alfonso Méndez Plancarte (Sacerdote)

NOTA: Ermilo Abreu Gómez (México 1874-1971) fue el que redescubrió a la monja Sor Juana en el siglo XX, Poesías completas, Botas, 1940. Antes Amado Nervo: Juana de Asbaje, ensayo, biografía de Sor Juana Inés de la Cruz  (1910).
Pero Ermilo Abreu con su edición crítica a la obra de Sor Juana Inés de la Cruz, dió impulso a una novedad (moda)en los medios impresos que culminó  con la llamada Sorjuanía muy semejante al fenómeno  ocurrido, varias décadas después, en los años noventa del siglo XX con la personalidad de Frida Kahlo, la fridomanía — ¿Moda y publicidad de los medios?–

Ermilo Abreu Gómez (1874-1971)

 Regresando hubo una época desde el siglo XVIII hasta el XX en que nadie en México se acordaba de ella, estaba en el olvido de los mexicanos, pero después de la publicación: Sor Juana Inés de la Cruz, Bibliografía y biblioteca (1934, Imprenta de la Secretaría de Relaciones Exteriores) de Don Ermilo Abreu, debió exasperar tanto a Don Alfonso Méndez Plancarte, al grado de regañarlo públicamente por las imprecisiones que abundan en el libro, que, hasta la fecha  no se publica ese libro, ni se encuentra en ninguna parte. Bibliografía y biblioteca (1934) libro producto de una investigación exhaustiva en en tiempo y erudición, pero después de la crítica pública, el libro de Ermilo Abreu quedó en el perpetuo olvido hasta el presente. 

Es de hacer notar también que en ese tiempo estaba de moda investigar las biliografías de los autores viejos por parte de los escritores jóvenes de principios de siglo con el fin de adelantarse y facilitar la tarea a los críticos e  investigadores en el futuro. Recuérdese por ejemplo, después de la muerte de Amado Nervo ( México 1870 – Uruguay 1919), inmediatamente Alfonso Reyes (1889-1957) se dió a la tarea de investigar  la bibliografía general  de Amado Nervo; de los libros  publicados por las pequeñas y anónimas tipografías de la época por todo el continente americano para organizar la publicación de las obras completas del finado.

Aproximación Infinitesimal:  La Trascendencia.

A Octavio Paz es difícil leerlo como está escrito, a él habría que leerlo en: “entre lineas”, es decir, lo que dejaba al aire para sus lectores, en fin, lo que no anotaba  y  que sus comentaristas poco mencionan. Hay en la prosa de Don Octavio cierto desdén por el lector común, y al contrario, le es grato el lector que lo piensa, no se sí tiene que ver el hecho de que algún crítico lo distinga de su precursor Alfonso Reyes, éste como prosista crítico de la poesía  desde la perspectiva clásica griega  y Octavio Paz desde la perspectiva del romanticismo europeo alemán. Siguiendo esta sucesión literaria, faltaría la visión crítica de la poesía  desde la perspectiva del modernismo latino-americano de finales del siglo XIX como principio.

 Yo propondría a Rubén Darío, pero este había nacido en el siglo XIX; en tal caso sería una  revisión  crìtica. Un modo de ver la historia literaria desde una perspectiva diferente:  la nuestra. Desde nuestro  principio que es anterior a llegada de españa  y también desde el otro origen derivado: ocurrido después de la conquista. A partir del lenguaje elaborado y aportado a lo largo de cuatro siglos. Enriquecido por la idiosincrasia de los latino-americanos por vez primera, y basados en  métodos diferenciados desde las influyentes academias europeas, y desde la acostumbrada historia lineal señalada por occidente. Debido a que se demostró con el tiempo que todo lo resuelve y dictamina,  que la cultura, sea cualequiera que ésta sea, continúa, apesar de su olvido permanente,  grávida y saludable  en el inconciente moral de los pueblos modernos.

Regresando, Octavio Paz sabía que sus puntos de vista literarios fueron siempre demasiado incisivos, casi lapidarios, y Alfonso Reyes no estaba deacuerdo con sus comentarios y puntos de vista, aún así lo apoyo con la impresión y pulicación de sus libros en las editoriales en México, según consta en sus cartas de ambos. 

Se estaría creando con el tiempo la leyenda que Don Octavio Paz es un escritor de difícil lectura, ya sea en su prosa o en su trabajo poético; esto lleva a dos cosas también temerarias:(1)Nota

1) que con el tiempo se le considere a O. Paz un “autor importante” y deje de leerse, como en el caso de  Umberto Eco (Italia 1934- 2016), que cuando he preguntado por él (Umberto Eco) a  maestros de orígen italiano en México, me dicen que lo conocen como un pensador muy complicado, y que poco han leído.

 Foto arriba Umberto Eco y Gabriel García Márquez


Francisco A. de Icaza y Beña

2) Y  el olvido, por ejemplo en el caso del poco recordado y muy admirado en España, considerado el mejor conocedor del Quijote de la Mancha ( y de la obra de Miguel de Cervantes). Fue miembro de la  Academia Mexicana de la Lengua, en España miembro de la Real Academia de la Historia  y presidente de la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid, entre otros.
Él investigaba los datos en las antiguas bibliotecas españolas de difícil acceso a su lectura  junto con los investigadores españoles muy reconocidos, y que luego aquél  hombre los desmentía a ellos en difíciles controversias públicas argumentando con sus estudios más prufundos e intuitivos  y correctos, no hablo sino de Don Francisco Asis de Icaza y Beña (México 1863 – España 1925) que ya nadie conoce ( literatos, crìticos, eruditos, académicos, periodistas, editores, libreros etc.), ni tampoco  se acuerdan de él en México. Me consta. Porque en México, al mexicano exitoso en vida se le odia por su talento, y cuando muere se le admira sólo para olvidarlo. Ars longa, vita brevis.   J. Cú

  
 Foto arriba Don Francisco De Icaza y Beña

Obras de Francisco A.de Icaza:

 Examen de críticos (1894)
 Las novelas ejemplares de Cervantes. (1901)
El Quijote durante tres siglos (1915)
Supercherías y errores cervantinos (1917)
Lope de Vega. Sus amores y sus odios y otros estudios (1925), obra por la que recibió el              Premio Nacional de Literatura.
Sucesos reales que parecen imaginados de Gutierre de  Cetina, Juan de la Cueva y Mateo Alemán (1919).
Diccionario autobiográfico de conquistadores y  pobladores de la Nueva España, publicado en Madrid en     1923, parte de cuyo material había sido compilado por   Francisco del Paso y Troncoso.5

Por otra parte, tradujo al español obras de Nietzsche, Hebbel, Liliencron y Dehmel.

NOTAS (1)

“Hace unos años me dijo Henri Michaux: “Yo comencé publicando pequeñas plaquettes de poesía. El tiro era de unos 200 ejemplares. Después subí a 2 mil y ahora he llegado a los 20 mil. La semana pasada un editor me propuso publicar mis libros en una colección que tira 100 mil ejemplares. Rehusé: lo que quiero es regresar a los 200 del principio.” Es difícil no simpatizar con Michaux: más vale ser desconocido que mal conocido. La mucha luz es como la mucha sombra: no deja ver. Además, la obra debe preservar su misterio. Cierto, la publicidad no disipa los misterios y Homero sigue siendo Homero después de miles de años y miles de ediciones. No los disipa pero los degrada: hace de Prometeo un espectáculo de circo, de Jesucristo una estrella de music-hall, de Las meninas un icono de obtusas devociones y de los libros de Marx objetos simultáneamente sagrados e ilegibles (en los países comunistas nadie los lee y todos juran en vano sobre ellos). La degradación de la publicidad es una de las fases de la operación que llamamos consumo. Transformadas en golosinas, las obras son literalmente deglutidas, ya que no gustadas, por lectores apresurados y distraídos.” Octavio Paz, Prólogo a Las Enseñanzas de Don Juan The Teachings of Don Juan: A Yaqui Way of Knowledge, 1968, tesis universitaria) de Carlos Castaneda (Perú 1925-E.U. 1998) 

Adriana Gracida Fernández  lectura en el Palacio de Minería. México

 

Adriana Gracida Fernández  lectura en el Palacio de Minería. México

 Lectura: 1 min (160 palabras)

Presentación de los libros “LA EDAD DE LA ROSA” Y “FIN DE SEMANA”, AUDITORIO SOTERO PRIETO del Palacio de Minería

 

 

 

 

Adriana Gracida Fernández se presentará en el Palacio de Minería, México, a leer su trabajo literario.

AUDITORIO SOTERO PRIETO del Palacio de Minería. 27 de febrero de 2020

Presentación de libros

“LA EDAD DE LA ROSA” Y “FIN DE SEMANA”,

Coord. Eduardo Cerecedo. Con Cinthia Monserrat Godínez Ramírez, Aglae Vaquera Méndez y el coordinador

Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM

AUDITORIO SOTERO PRIETO del Palacio de Minería.

 

Seis poemas Hai-ku

para nombrar la Luna

de Adriana Gracida Fernández

1

Luna

Veo a lo lejos,

Más sobre

decir algo, tu quieres,

y al clarear, callas.

2

Al salir busco,

y tu ahí no te encuentras,

mudo está el cielo.

3

Hoy Anochece,

tus ojos a mí observan

magnificencia.

4

Comprender, quiero,

y desde las tinieblas

salir no logra.

5

Vuelve a obscurecer,

te siento como nunca,

mi ser inundas.

6

He comprendido

al fin estás en mí,

mujer y esencia.

Adriana Gracída Fernández.Escritora

Licenciada en Filosofía.Especialidad en Docencia Universitaria.

 

Juan Cu,fotos,lecturas,eventos…

En el Palacio de las Bellas Artes.

Sala principal  Manuel  M.  Ponce. México

juan cú 89

hqdefault (2)

juan Cú en Bellas Artes

28661438_1988718471158039_2560463539697352704_n

amarillo prog letra

Juan Cú

fotos-2

 

Juan Cú en el Palacio de las Bellas Artes México

 

Juan Cú cartel oficial Palacio de Bellas Artes (INBA)

En el Palacio de las Bellas Artes México

juan cu milenio

28276563_1975917812438105_2017995269378249039_n-1

 

 

 

poema bellas artes 6 si

 

Juan Cú, 20 poetas mexicanos, The River is Wide,

El Río es Ancho. Traducción Marlon L. Fick.

University of New Mexico. E.U.A.. 2005

 

 

el-rc3ado-es-ancho

550970_335627559855488_1362313309_n

Marlon L. Fick

Marlon L. Fick 6

periodico grande

d0b72-2d518bb27c2a510814cb3851081437

juan cu santa barbara 22

adiciones 2

 

 

adiciones 1juan-cc3ba-2-conseo-nacional-de-escritores-independientes-cneijuan-cc3ba-3juan-cc3ba.-aula-mgna.-facultad-de-filosofc3ada-y-letraslibro-juan-cu-los-apc3b3crifos-de-sor-juana

 

 

 

Juan Cú publicado en la India. 

 

luz-marc3ada-lc3b3pez-y-arrov-allayarovonnavoces 2Voces Poéticas de Nuevo Siglo

Voces Poéticas de Nuevo Siglo 2

 

 

uan-cc3ba-libro-publicado-en-la-indiaVoces

 

 

Juan Cú En el Teatro Hidalgo. México

 

Juan Cú en el Teatro Hidalgo. México

Héctor M. Álvarez J. 7

maxresdefault (2)

13090226_987054538046117_290948744_n

 

Juan Cù PC SUR 3

Juan Cù PC SUR 2

En la Cafetería Sor Juana Inés dela Cruz.México.

1255516_623758904311952_1109395638_n

maxresdefault

 

 

Frente a la Casa de Cultura José Martí. México

1374202_10151933529804661_1267200513_n1381503_10151933529719661_73598180_n

En la Casa de Cultura José Martí. México

13177141_958553650932121_7600166596031032918_n13232967_959222084198611_3505718839616259589_n

images (6)

19402241_697301383789208_3850054778126918034_o

En la sede del edificio de la Caricatura. México

18472897_1582431188447830_4106108543088721920_n

En un “Restaurante”en México

20160122_04302520160122_043035

En  La Bauhaus. México. Plaza de Las Vizcaínas 40, Centro Histórico de la Ciudad de México.

69937219_2537076529712159_1936781090853224448_n

80133956_1154223384781624_725939100401532928_n

En el programa de televisión”La hora Trola”

con Fernanda Tapia Familiar. México

Carlos Chávez, Juan Cú, Fernanda Familiar. La Hora Trola Televisión 1Carlos Chávez, Juan Cú, Fernanda Familiar. La Hora Trola Televisión 4Carlos Chávez, Juan Cú, Fernanda Familiar. La Hora Trola Televisión 5Carlos Chávez, Juan Cú, Fernanda Familiar. La Hora Trola Televisión3

Instituto Italiano de Cultura. Av Francisco Sosa 77, Santa Catarina, Coyoacán, Ciudad de México, CDMX

Consejo Nacional de Escritores Independientes nombres

Juan cú residente del CNEI

CREDENCIAL JUAN CU SELLO INF

 

 

 

DSC00154

 

En la Academia de San Carlos. Centro Histórico. México.

 

FIL1166

Juan Cú Pintado por Felipe Gaytán 2

Pintor maldito Felipe Gaytán Gaytán

 

La Silla de Trotsky

 

FIL1380FIL1599

 

En la FIL. México. Centro Histórico

Jurado en la Feria Internacional del Libro.

 

FIL20164

550523_10151226945944661_1746518975_n

 

foto juan negro 5

 

 

En la FIL. Palacio de Minería. México.

Jurado en la Feria Internacional del Libro”

 

hqdefault (1)

listo 2

 

 

En “Nuestra Voz Radio México

 

55803449_2302755033345970_4464957746478841856_n

 

hqdefault

hqdefault (4)

 

Juan Cú, José Manuel Dip

 

mqdefault

images (1)images (2)images (3)

UNA CARA EN EL MICROFONO VER

Juan Cú, José Manuel Dip 2

 

En una cantina en Veracruz

 

IMG00103-20150619-1502

DSC00181

 

En la Librería URBE”.  San Luis Potosí 105, Roma Nte., Cuauhtémoc, 06700 Cuauhtémoc, CDMX

 

Juan Cú Critica de Facto

1393289_669790466385007_698095180_n1393589_706452562699762_5057241_n1460186_706452466033105_1929596467_n1463039_706452549366430_1890192466_n1470128_669793626384691_649748758_n1474573_669790876384966_1871648138_n1480773_669787849718602_1998664771_nFIL7712

 

 

 

 

En el Museo Nacional de arte de México. (MUNAL)

 

juan cú museo munal

Con Ricardo Paz Uso, sobrino de Octavio Paz, premio Nobel de Literatura 1990

Juan Cú y Ricardo Paz Usó

Frente al Palacio de las Bellas Artes

 

100-TRC-NAME-1024x587

jhfnv

lklj

nbmv

 

946481_504587799606761_1001612878_n

En la Galería Lamartine. México

maxresdefault (1)

1551206161181

20180613_193000-1

hqdefault (3)

29511874_2200179993342422_2340876103964426240_n

29511063_1505514589570461_83990825662414848_n

 

Juan Cú Torneo de Poesía en el Cuadrilátero

 

Juan Cú 1.jpg

Juan Cú 2.jpg

En el Restaurant “El Chisme· junto al parque México.

Lectura en la Torre de Papel.

Filomeno Mata No. 8. Centro.

536341_360850953999815_317777170_n11303492_817194725032100_1580044153_n18010241_10212825680140726_2859921636402469410_n

 

23231425_10212471348196463_5208149142004525284_nimagesjuan Cú 1juan Cú en el Centro Cultural José MartíJuan Cú. Aula Mgna. Facultad de Filosofía y letrasJuan Cú. Cuernavaca

 

 

 

Juan Cú invitado a la Argentina Expo Coloquio Internaional Pretextos del Solsticio

Poemas en cartel y pintura.

 

 

Juan Cú invitado para la Argentina

Juan Cu. Argentina Coloquio Internacional. Pretextos del Solsticio

 

mejorado 2

44395349_10156114325202637_3659064565687123968_n

44771218_260868814778752_4763423433423847424_n

 

55963113_343201159878850_5415980273089118208_n

min277ylggmkmmmkm

¡mÅg€N(98)

 

171921

 

946481_504587799606761_1001612878_n1006190_477173695700873_1394562844_n1209232_535473336506065_2035400921_n11351337_1010133595677595_1210514688101511750_n18119227_10212857915186582_9106694955669015214_n19113645_1469847143101775_282414564867619237_n20111231_22444629186288_2190877070939381_5372598234361364480_n30740175_1975984579142041_3210507664580673536_n59483839_1186540401523135_1142581645719633920_n61251605_2322623964681305_5982339940917182464_n79539136_4067820996591508_5621528495818539008_n638338679584373CREDENCIAL JUAN CU SELLO INFFIL991FIL1166

 

FIL1426FIL7712fotos-3gIMG00086-20150619-1441IMG00103-20150619-1502juan ahi vaJuan Cú Graciela Salas Vega años 90Juan Cú El último InfraJuan Cú en BarcelonaJuan Cu esperando a Alfredo Bojalil el guero Gil en la torre MusartJuan Cú y Felipe GaytánJuan Cú y Gualberto CastroJuan Cú. Letralia Tierra de Letras. 3 de Oct. 2005juan-cc3ba-2-conseo-nacional-de-escritores-independientes-cnei

perfiljuanyuuu

 

Juan Cú

 

juan-cc3ba-realCartel Consejo Nacional de Escritores Independientes. México. Internacional 1.hqdefaultJuan Cú 6Juan Cú 78entremeses 2

juan cú 2

 

juan cu sellos todos

 

 

Juan Cu, Pinturas, esculturas y trabajos de asesoría técnica y artística.

 

 

 

J. Cú. La escultura. El retrato. Trabajo de nvestigación personal. (Copia del cráneo a mano de sor Juana en barro, a través de la división del rostro en partes, para unirlas posteriormente y por último encarnación sobre el barro con cera y búsqueda del parecido por regularidad y grosor de la piel ) intentando dar vida al rostro en cera de sor Juana desde una copia de su cráneo encontrado en las excavaciones del Convento de san Jerónimo. México. Centro Histórico.
“Además, los exámenes realizados a los restos óseos señalan características físicas que concuerdan con las de Sor Juana, como la altura, de alrededor de 1.53 metros, las facciones finas y una complexión poco robusta.
A pesar de que la identidad de Sor Juana no está confirmada en su totalidad, ya que no se pudo realizar una prueba de ADN, sí hay indicios, como un análisis comparativo del cráneo (1), que apuntan a que los restos sí pertenecen a la autora, una de las figuras más destacadas de la literatura novohispana.”
Agencia (EFE) Ciudad de México 18-04-2015
Más información

La imagen puede contener: una o varias personas

 

 

angel 7juan

“Ángel” siglo XVIII. Restauración 80%, después de haberse exhibido durante un mes en la Casa del Periodista con la instrucción de ser tocado por los asistentes. Óleo sobre madera. 50X40cms. Autor Juan Cú Colección. Particular. Copia de un cuadro mural en Taxco (poco conocido, rescate pictórico), México, de Miguel Cabrera (Méx.1695 – 1768) En el 2004 expuesto en la colectiva “Tiempo, Espacio y Expresión”en La Casa del Periodista, Filomeno Mata #8, Centro Histórico. México D.F.

8d669-angel2bcolor

monalisa 7 juan

 

 

 

monalisa ya ver

 

 

 

 

 

26135034_165829894177658_324557649_n - copia

 

No hay descripción de la foto disponible.

“Fauno” . Óleo sobre tela 80 X60cms. Autor María Antonieta Ponzanelli Furlong. Asesoría técnica y artística Juan Cú. Actualmente en exhibición en España. Galería OCIb de Huelva. El Rectorado de la UHU
“Huelva Información Cultura martes, 16 de mayo, 2017. Artistas mexicanos muestran en el OCIb obras inspiradas en España.

Cuarenta y una pinturas conforman la exposición de la Sociedad Mexicana de Autores de Artes Plásticas El Rectorado de la UHU acoge la colección, que incluye homenajes a Cervantes y Dalí. T. Lojo huelva. 28 Septiembre, 2016.

La muestra colectiva está conformada por cuarenta y una obras, realizadas con diferentes técnicas, caracterizadas por su gran colorido. Son trabajos de cuarenta y un creadores, que fueron seleccionados de un total de 1.200. Entre las pinturas, cuya temática tiene como eje la vinculación de México con España, hay homenajes a Don Quijote de la Mancha, en el año que se celebra el cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, así como a la figura de Salvador Dalí, con obras como Temores del Quijote, de Juan Aníbal Barrón, y Fauno para Dalí, de María Antonieta Ponzanelli.”

.-Montaje-en-la-Universidad-de-Huelva-de-la-exposición-que-se-inaugura-este-martes

El presidente de la Sociedad Mexicana de Autores de las Artes Plásticas Paul Achar comentó que son “cuarenta y un pensamientos diferentes, todos uniendo a España con México por medio del arte”. Explicó que se le hizo la propuesta a un grupo de 1.200 artistas, de los cuales se seleccionaron estos cuarenta y un trabajos, “con los cuales les damos la oportunidad a los onubenses a que se acerquen para ver el pensamiento de México sobre España”.

 

31944249_228090377951609_3863637568847347712_n - copia

Antonieta Ponzanelli Furlong. Retrato. Miniatura. Detalle.10X5cms. Óleo sobre lámina. Autor J. Cú. Colección privada.

 

599559_329693213782256_1411281767_n20%retrato mini juan

 

18076956_1464970253567504_1632327359042017508_o

 

 

 

02012007(049)

 

La imagen puede contener: 1 persona

“Gato verde”. Bronce. 80X30X40cms. Autor María Antonieta Ponzanelli Furlong. Asesoría técnica y artística J. Cú Colección privada.

10200267190335785

Busto de “Octavio Ponzanelli” (escultor) modelado en cera 45X25X25cms. Autor: María Antonieta Ponzanelli Furlong. Restauración y Asesoría técnica y artística J. Cú

PONZANELLI 654

 

 

 

 

 

La imagen puede contener: 2 personas, interior

Pierre Mignard (1612-1695) copia en miniatura. Autor Juan Cú 1998.10 X10 cms. Óleo sobre Metal.Col. Priv.

No hay descripción de la foto disponible.

Charles Baudelaire. ( Francia 1821-1867) Técnica digital. J. Cú

 

La imagen puede contener: 1 persona, bebida

 

Sor Juana. Óleo sobre madera . 10X5cms. Modeló: Claudia Reyes. Autor J. C

 

No hay descripción de la foto disponible.

 

La imagen puede contener: 1 persona

“Venus”. Modelo: Carmen de Aguinaga. Cera 15X10cms.Autor J. Cú

No hay descripción de la foto disponible.

“Infinto” . Bronce 80x 40X15cms. Autor María Antonieta Ponzanelli Furlong. Asesoría técnica y artística J. Cú. Colección Privada.

 

 

La imagen puede contener: una o varias personas, tabla e interior

 

La imagen puede contener: 3 personas

 

gloria 2

La imagen puede contener: 1 persona

Imagen 012

La imagen puede contener: una o varias personas e interior

Presentación de “La Joya”. Busto de Alfonso Reyes. 30x35X20cms. Capilla Alfonsina. Autor Gloria Chávez. Asesoría técnica y artística J. Cú.
Museo de la Capilla Alfonsina, Capilla Alfonsina: Gral. Benjamín Hill 122, Cuauhtémoc, Hipódromo Condesa, 06170 Ciudad de México, CDMX

La imagen puede contener: 1 persona, sentado, de pie y barba

 

La imagen puede contener: 1 persona, sombrero e interior

 

La imagen puede contener: 1 persona

 

La imagen puede contener: 1 persona

 

La imagen puede contener: 1 persona, sonriendo

Busto: “Hombre con máscara “.Tamaño natural.40x35X20cms. Gloria Chávez. Asesoría técnica y artística J.Cú.
Colección Particular.Ciudad de México, CDMX

La imagen puede contener: 2 personas

 

La imagen puede contener: 1 persona, de pie e interior

Busto de Héctor García .(México 1923-2012) Fotógrafo. 45X40X25cms. Autor Gloria Chávez. Asesoría técnica y artística J. Cú. Colección Fundación Héctor García. GALERIA FUNDACION
HECTOR GARCIA. Cumbres de Maltrata No. 581 Col. Periodista. A media cuadra del Eje 5 Sur. México, D.F Tel 55395393
villa@fotoperiodismo.org

La imagen puede contener: 1 persona, de pie y noche

 

DSC00022.JPG

 

20170123_18390220170123_18394220170123_18504520170123_18513320170123_18532320170123_18534020170123_185401