

Matsuo Basho Japón s. XVII
Serán los japoneses del siglo XVII mal músicos o es que heredaron un oído sordo para las nuevas generaciones actuales, debido a que las nuevas generaciones realizan excepciones a la regla de su canon retórico original poético. ( Harían éstos cambios desde la apreciación de un grupo de personas hasta los señalamientos decretados y sancionados por la órden gubernamental.
De igual modo en épocas posteriores los emperadores de oriente regulaban el tono y conversacion sentimentalista de sus pueblos. (Ver en el caso de occidente las sanciones y multas a los poetas (trágicos) griegos que hacían entristecer y llorar al pueblo en la plaza y de igual forma se regulaba la tolerancia permitida a los poetas cómicos para burlarse de la solemnidad de la época: Aristófanes (siglo V a. c.) se burló de Sócrates en la comedia Las Nubes.
En lengua hispana la prohibición eclesiástica ejercía la crítica severamente: la señaló desde el siglo XV y fue disminuyendo hasta mediados del siglo XX. Se reguló en el pasado a la par con los propios poetas y literatos en España y en cada colonia de américa. En México tuvimos hasta finales de los años 50 del siglo XX, la erudita crítica católica de Alfonso Mendéz Plancarte (1909- 1955) y la observante desde los ciclos y rupturas históricas de Octavio Paz (1914-1998).
“La mayoría de los críticos modernos han repetido esta queja y varios han deplorado el estilo excesivamente familiar de algunas de ellas. Aparte de que nunca, o casi nunca, sor Juana es vulgar o chabacana —a la inversa de lo que sucede con Lope y con Quevedo— el reproche resulta particularmente inapropiado hoy que el lenguaje de la conversación aparece en casi todos los poetas contemporáneos…” Octavio Paz. Sor Juana Inés de la Crúz o Las trampas de la fe. Editorial Seix Barral, S.A. Biblioteca Breve 1982— Barcelona (España) Pag. 250
Basados en aquellos tiempos del mundo antiguo ( desde oriente a occidente) en la relación sabia y natural del número y el arte: se podría encontrar una relación matemática (modelo matemático) que interprete el desenvolvimiento semántico gradual de la escritura poética de los grandes poemas universales. De gual forma lo hicieron antes los pitagóricos -572 a.de c.- griegos en occidente, agradable entendimento y altura artística).

Claro que no, los japoneses y los griegos sí son buenos músicos, a pesar de que no sabemos, todavía, –no lo sabremos nunca — el cómo contaban su métrica o leían sus poemas públicamente en el pasado inmemorial; si por sílabas o por número de letras y tiempo en largura silábica, –cortas y largas– .
Author #1. Matsuo Bashô (松尾芭蕉)
Yamato dice:
«Fácilmente el más famoso de todos los tiempos el haiku «Cien ranas: desde renga a Haiku de Inglés» por Hiroaki Sato contiene un centenar de traducciones de este poema y muy diferentes»:
古池
蛙飛び込む
水の音
furu ike ya
kawazu tobikomu
mizu no oto
En viejo estanque
se sumerge la rana,
sonido de agua. Trad. J. Cú
En México las traducciones de poesía oriental son apreciadas desde que las introdujo el Sr. José Juan Tablada a principios del siglo XX.
Este hai-ku, no cumple la regla métrica tradicional para el español pero está dispensado por el vislumbre poético logrado.
EL SAÚZ. José Juan Tablada.
(México (1871-1945)
Tierno saúz
casi oro, casi ámbar,
casi luz.
Las excepciones en el arte ( licencias, permisos, etc.) están señaladas y preparadas durante los finales de ciclos históricos para el intento de reafirmar, o realimentar de novedades el arte en curso; que muchas veces, éstas novedades no sirvieron para nada, simples modas efímeras y extranjeras. Fueron escritas estas execepciones al canon reglamentado en su época en los años de la decadencia artística, aproximadamente cada cien años, ahora se ha reducido lo que dura una generación ascendente –15 años– como ocurre en la época actual. (Ver crítico argentino Anderson Imbert (1910 – 2000) en su “Historia de la Literatura Hispano-americana.” 2 tomos 1954 con varias re-ediciones ampliadas hasta la década los años 80 del siglo XX)

Anderson Imbert
Fueron escritas estas excepciones retóricas para las personas que no están, ni estarían nunca cercanos en la escritura artística original como la de un poeta Basho de hace más de trescientos años — la prueba está en que los actuales escritores no podrián escribir mejor que el poeta Basho, ni estar a su altura siquiera. ( Atrévase Ud. a escribir públicamente sus intentos de Hai-ku ).
Los diccionarios de retórica como el publicado por la Ed Porrúa. de la amable autora Helena Beristaín, (1927-2013) Diccionario de Retórica y Poética. Ed. Porrúa., fue escrito para alumnos y gente interesada en comprender y facilitar, con excepciones incluídas, ( licencias, permisos, etc.) ejemplos escritos de poetas menores en su mayoría, para desarrollar la actividad de escritores poetas también menores en un mundo hispánico moderno falto de talento como los hubo en el pasado y habrá en el presente y futuro. (Proceso muy antiguo, histórico – pedagógico y gradual que fue desarrollado enérgicamente desde la primera gramática de Antonio de Nebrija (Esp. 1441-1522))

Helena Beristáin
De eso es que platiqué, alguna vez, con ella en las últimas ediciónes nuevas, «aumentadas y revisadas»del Diccionario de Retórica y Poética– antes de morir la entrañable Helena Beristaín — de las habidas excepciones retóricas ( licencias, permisos, etc.) que desde la publicación de los primeros diccionarios de la lengua hasta las primeras gramáticas en los idiomas nacionales del mundo, en especial de la lengua española, habían de publicarse como apéndice de tales gramáticas los apartados del uso común de la retórica y sus interpretaciones casuísticas a los jóvenes hablantes del español con la idea de emular en elegante prosapia a los grandes escritores universales, ( encontrar la fórmula de su éxito literario a través de la división de sus partes, como lo recomienda Aristóteles en occidente) en general de los escritores griegos y romanos, desde las mejores traducciones de la época, cosa que hasta la fecha de hoy se sigue haciendo pero que pocos resultados han obtenido los autores actuales — como en otras épocas también, naturalmente, — no logrando el reconocimiento autoral por falta de talento y sobre todo de la comprensión en el estudio y práctica de la literatura. J. Cú
